
Miércoles 24 de junio de 2009
La sorpresa fue total. Es que -confiesan en la Casa Blanca- el Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, no acostumbra a fotografiarse con la prensa extranjera porque en general los profesionales se atienen a su labor dejando de lado deseos personales.
Pero algunos periodistas chilenos marcaron la excepción porque querían "la foto", como si estuvieran en medio de un show. Hasta codazos hubo. El Jefe de Estado accedió a la petición y literalmente ningún funcionario del protocolo estadounidense lo podía creer, pero ante la buena disposición del Mandatario no hubo reparos. El Servicio Secreto vigilaba de cerca.
Al término del encuentro, Obama se paró y se dirigió al Patio de las Rosas, lugar que está exactamente atrás del Salón Oval y posó con parte de la prensa nacional.
El asombro fue mayor, porque -a diferencia de lo que sucede a diario en el Palacio de La Moneda- a la Casa Blanca nadie puede entrar y salir con el carnet de identidad por el mero gusto de conocer el edificio. Aunque no parezca, todo está bajo control.