
Lunes 29 de junio de 2009
Cuando uno piensa en la empresa Disal, lo primero que se viene a la cabeza es una hilera de sanitarios azules alrededor de un recital de música masiva o en alguna faena minera a gran escala. Sin embargo, el holding es mucho más que eso. Hoy, con más de 30 años de experiencia, se ha convertido en una compañía líder en la prestación de servicios ambientales en Chile y con una importante presencia en Perú y Paraguay, todo de la mano con la sustentabilidad como, por ejemplo, la nueva tecnología tendiente a la recolección sanitaria de tubos fluorescentes que esta semana debería tener su aprobación para empezar a funcionar.
Gonzalo Velásquez e Iván Molina, jefe del área de Medio Ambiente y gerente de Sustentabilidad, respectivamente, explican que en la actualidad, el negocio principal de Disal efectivamente está en los sanitarios portátiles, donde el servicio está presente en 25 sucursales desde Arica hasta Chiloé, a las que se suman siete sedes en Perú, y dos en Paraguay. En este rubro, la empresa es una de las más importantes de Sudamérica, con unos 15 mil sanitarios instalados a lo largo de todo Chile, lo que significa ser la empresa líder y referente en este mercado en Chile.
Así, si el cliente necesita una instalación menor, como para una fiesta de matrimonio con uno o dos sanitarios, se puede hacer; como también para eventos masivos o en una gran faena minera. "Es necesario subrayar que el servicio de arriendo de sanitarios, no es solamente dejarlo instalado en la casa, en el recital o en una empresa. El trabajo posterior es complejo, pues tiene que ver con la limpieza y el aseo de ese sanitario. En una minera, implica que los camiones vayan, todos los días o dos veces por semana, a limpiar los sanitarios", explica Velásquez.
En ese punto, asegura que Disal paga por el tratamiento de esos residuos, respetando el medio ambiente lo que es fundamental. "Podemos acreditar, a cualquier cliente que lo solicite, que los residuos han sido debidamente tratados en una planta de tratamiento de residuos líquidos", agrega.
Los valores del arriendo los sanitarios dependen de la distancia, del lugar donde se tengan que instalar y del servicio que requiera el cliente.
Junto con lo anterior, la empresa ha incorporado a sus labores el manejo de residuos industriales, peligrosos y no peligrosos, así como el manejo de residuos generados en otras actividades como supermercados y malls. También destacan la administración de plantas de tratamiento de aguas servidas, la administración de plantas de potabilización de agua, la provisión de agua potable para eventos masivos, el retiro de grasas de casinos y malls, etc.
El llamado "ciclo de vida" del residuo se inicia con la generación del mismo y culmina cuando éste es eliminado. Disal presta servicios justo en la mitad de este ciclo, es decir en la recolección del residuo en el punto donde es generado para posteriormente transportarlo a algún lugar autorizado donde el residuo pueda ser eliminado en forma ambiental y sanitariamente adecuado. La empresa no realiza operaciones de eliminación ni tampoco de almacenamiento intermedio. Para este propósito, todas las operaciones que realiza Disal cumplen con la normativa vigente en nuestro país, contando además con certificaciones internacionales de Calidad (ISO 9.001) y Medio Ambiente (ISO 14.001). Adicionalmente, se está trabajando en la norma internacional OHSAS 18.001 de Seguridad y Salud en el Trabajo, lo que probablemente dará a la empresa su triple certificación a fines de este año.
Tubos fluorescentes
Pero los desafíos de la empresa no paran ahí. La idea es incorporar un nuevo nicho bastante novedoso que se relaciona con la recolección de tubos fluorescentes que en Chile no tienen un destino final adecuado. "La gente está muy consciente de que los tubos fluorescentes que están instalados en muchos hogares son tóxicos por el contenido de mercurio que tienen. Disal quiere solucionar este problema entregando un servicio de recolección y tratamiento seguro dando solución a los tubos generados en los hogares así como en las empresas que tienen importantes volúmenes almacenados sin saber qué hacer con ellos", explica Iván Molina.
Su colega, Gonzalo Velásquez, agrega que "este nuevo segmento de negocios da solución a ese problema porque Disal se hace responsables de manejar ese tubo para que no sea peligroso para el medio ambiente".
Esta nueva tecnología tritura el tubo fluorescente bajo presión negativa que succiona aire para que las sustancias tóxicas no salgan al medio. Posteriormente separa el vidrio y el casquete metálico del polvo blanco que contiene el mercurio, pasando el aire contaminado por tres filtros que atrapan estos tóxicos, saliendo finalmente al exterior el aire sin el mercurio. De esta forma la operación es segura para el operador de la máquina y el aire que sale de ella está libre de contaminación.
-¿Y dónde va a parar finalmente el mercurio?
-"El polvo del mercurio queda retenido en estos 3 filtros y nosotros los disponemos en un depósito de seguridad autorizado. Hay depósitos de seguridad para la disposición de este tipo de sustancias autorizados en Antofagasta, Santiago, Concepción y otros lugares de Chile. Estamos a la espera de la entrega del permiso sanitario que nos autorizaría a operar como destinatario de estos residuos tóxicos", explican los ejecutivos.
Este proceso, pionero en Chile, tiene la particularidad de que el cliente no tiene que trasladar los tubos hacia las instalaciones de Disal, pues "nosotros recolectamos los tubos y los trasladamos mediante camiones autorizados a alguna de las 25 sucursales que Disal posee en todo Chile, lugar donde se emplazará la máquina", dice Velásquez.
Respecto a las perspectivas del negocio, Molina señala que "las perspectivas del negocio son buenas ya que estamos en condiciones de entregar una solución adecuada y viable a un problema que presentan las empresas y municipalidades de nuestro país. La idea es partir en el área metropolitana, pero queremos que el servicio se extienda a lo largo del país. La máquina ya está operativa, lo único que nos falta es la resolución sanitaria.