
Lunes 29 de junio de 2009
El 20 de septiembre de 1870 de inauguró el Club Hípico de Santiago, oportunidad en que además se disputó la primera carrera.
El recinto había sido fundado un año antes por un grupo de personajes conocidos de esa época y que eran allegados a la alta sociedad.
En una primera etapa, quisieron destinarlo como club social, donde se reunían en torno a la tertulia o grandes fiestas de reconocidas familias aristocráticas del Santiago de ese siglo.
El gigantesco recinto de 78 hectáreas se ubica en el corazón de la capital y en una zona que se caracterizaba por ser el centro neurálgico de las actividades elegantes de la sociedad de esa época.
El Club Hípico se ubica entre Rondizzoni por el sur, Avenida Club Hípico por el este, Blanco Encalada por el norte y Molina por el oeste.
Dada su elegancia, estilo y glamour, en su historia el club ha recibido a connotadas personalidades mundiales como la Reina Isabel II de Inglaterra, el Presidente norteamericano Theodore Roosevelt, los príncipes Enrique de Prusia, Fernando de Baviera, Humberto de Saboya, y Eduardo de Windsor.
También se suman a esta lista de visitas ilustres el príncipe Felipe de Borbón de España y Sara Ferguson, duquesa de York.
En un comienzo, el club contaba con un edificio cuya fachada estaba construida de madera y cristal, pero un incendio en el año 1892 redujo el inmueble a escombros.
Con el tiempo fue reconstruido a base de hierro y cristal, instalaciones que brindan hasta el día de hoy las comodidades que hacen de este lugar un agradable espacio de recreación.
La reconstrucción del edificio fue diseñada por el arquitecto chileno Josué Smith, quien lo hizo influenciado por el estilo del hipódromo francés de Longchamps que, entre sus características, cuenta con una imponente tribuna que deja mirar a gran distancia la marquesina volada de hormigón armado, considerada toda una proeza estructural para aquella época.
La reestructuración del recinto es inaugurada por tercera vez el 7 de abril de 1923.
El Club Hípico esta inserto en pleno sector donde desembocan calles como Dieciocho, Ejército y República, formando un espacio único, donde converge la historia, la belleza arquitectónica y el paisaje natural de un recinto creado para la diversión y el encuentro.
Una vez iniciado el siglo XX, la zona toma un auge inusitado lo que genera además una fiebre constructora en calles adyacentes que le dan un carácter más urbano al cuadrante con el predominante estilo neoclásico.
El hermoso recinto hípico congrega actualmente a más de mil 500 competencias por año, las que se pueden ver viernes y lunes por medio.
Entre las carreras más famosas están los clásicos Alberto Vial Infante, Arturo Lyon Peña, la Polla de Potrillos y Polla de Potrancas, Nacional Ricardo Lyon, Las Oaks, "Coronación" y, por supuesto El Ensayo, la máxima prueba de la hípica nacional.