
Jueves 2 de julio de 2009
Con el paso de las horas, el gobierno de facto en Honduras suma y suma rechazos diplomáticos y políticos pero, peor aún para sus intenciones de gobernabilidad, también presiones económicas y hasta de seguridad.
Estas últimas se hicieron más patentes ayer cuando la Unión Europea, decidió suspender las negociaciones para un acuerdo de asociación con Centroamérica debido al golpe de Estado en Honduras, aunque aclaró que espera "retomarlas lo antes posible".
Un grupo de alto nivel integrado por los 27 miembros de la UE analizó la situación tras el golpe y decidió "suspender las negociaciones vistas las circunstancias", dijeron fuentes europeas, que explicaron: "Se ha informado a los demás países centroamericanos y están de acuerdo".
Aunque los países de la UE no respaldaron la iniciativa española de llamar a consultas a sus embajadores en Tegucigalpa, se acordó que los diplomáticos y el personal de las embajadas europeas no deben tomar contactos con el nuevo Presidente de Honduras, y que sólo haya contactos a nivel técnico.
A esta presión se sumó otra adoptada horas antes por la OEA, que decidió condenar el derrocamiento del Presidente Manuel Zelaya y exigir su restablecimiento en la Presidencia de Honduras en un plazo máximo de 72 horas. El titular de la OEA, José Miguel Insulza, explicó que, de no acatarse la resolución, el país será suspendido del organismo continental.
En tanto, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial anunciaron la suspensión de su asistencia financiera a Honduras que supera los 280 millones de dólares.
Además, la agencia Standard & Poor's colocó el martes las calificaciones de la deuda de Honduras en perspectiva negativa.
Todas estas disposiciones impactarán severamente en la ya golpeada economía hondureña, según expertos. Un informe del Foro Social de Deuda Externa y Desarrollo de Honduras, estimó que los efectos inmediatos de la crisis se verán en el aumento en los índices de pobreza y desempleo, por la fuga de capitales e inversiones.
SEGURIDAD
Pero las advertencias que ha recibido desde el exterior el actual gobierno de Tegucigalpa no se circunscriben a la política o la economía. La Secretaría de Defensa de EEUU anunció ayer que también suspendió hasta nuevo aviso la cooperación militar con Honduras.
La cooperación está suspendida "mientras evaluamos la situación", dijo el vocero del Pentágono, Bryan Whitman. Actualmente están desplegados unos 800 militares estadounidenses en el país centroamericano.
MICHELETTI
Sin embargo, el abanico de presiones internacionales parece no asustar al Presidente de facto Roberto Micheletti, quien ayer afirmó que Manuel Zelaya no será restituido en su cargo "porque él ha cometido delitos (y) en el momento en que él ingrese al país será trasladado a las cárceles".
También acusó al Presidente venezolano de ser responsable de la crisis. "La intervención del gobierno de Hugo Chávez es clara y definida en la situación que vive Honduras", estimó.