
Sábado 4 de julio de 2009
Los preparativos para la histórica visita que el Presidente Barack Obama realizará a partir del lunes a Rusia se han visto empañados por el cruce de declaraciones entre el Mandatario estadounidense y el Primer Ministro ruso, Vladimir Putin.
Este último respondió ayer a dichos de Obama, quien aseguró que el ex Presidente ruso "tiene un pie en el pasado y otro en el futuro".
"Estamos firmemente de pie y siempre mirando al futuro. Esta es una característica particular que siempre ha permitido a Rusia avanzar y hacerse más fuerte", aseguró ayer Putin durante una visita a la región sureña de Krasnodar.
Para Obama, "Putin tiene un pie en el viejo estilo de manejar los asuntos y un pie en el nuevo".
Mientras Putin era Presidente ruso, Estados Unidos y Europa tuvieron muchos problemas con Moscú, especialmente por el tema del escudo antimisiles y por las relaciones que los países de la ex esfera soviética tiene con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Pero luego del cambio de mando en Moscú, donde asumió el Presidente Dmitri Medvedev, y en Washington, donde Obama reemplazó al republicano George W. Bush, la relación entre ambos gobiernos tendió al acercamiento, al punto de que el Mandatario estadounidense aceptó viajar a Rusia para firmar un acuerdo de disminución de los arsenales nucleares.
Putin también se refirió ayer a este punto destacando que si EEUU "renuncia al despliegue de nuevos sistemas armamentistas, sistemas antimisiles o, por ejemplo, revisa sus posiciones sobre ampliación de bloques militares o destierra la mentalidad de bloques, eso sería un gran paso adelante".
Pero los analistas estiman que, independientemente del gesto político que signifique, la visita de Obama no servirá para la revisión de problemáticas tan complejas como las expresadas por Putin.
Europa también se mantiene atenta a esta cita, pues sus relaciones con el Kremlin igualmente se han deteriorado en las últimas semanas, juntamente por el tema de la OTAN, de la ampliación de la UE hacia Europa del este y por los planes estadounidenses del escudo antimisiles.
Rusia espera, por lo menos, poner el tema en la agenda del encuentro que los mandatarios sostendrán el lunes y martes, pero aún existen serios antagonismos no resueltos al respecto, según reconoció ayer el asesor de política exterior ruso, Serguei Prijodko.
En relación con el texto que rubricarán Medvedev y Obama sobre armas ofensivas nucleares (START, por sus siglas en inglés), Prijodko aclaró que no será legalmente de obligatorio cumplimiento.
Solo establecerá puntos de referencia para la elaboración de un nuevo acuerdo sobre armas ofensivas estratégicas en sustitución del START, que vencerá el 5 de diciembre, comentó.