
Sábado 4 de julio de 2009
Los plazos se cumplen para Honduras. Ayer el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, cumplió con su misión de viajar directamente a la capital hondureña para, en terreno, informar a las autoridades de facto del ultimátum que el bloque regional les dio para restituir el orden democrático y devolver su cargo al Presidente Manuel Zelaya.
Sin embargo, la respuesta fue poco esperanzadora y ahora el país centroamericano se enfrenta a la posibilidad de ser suspendida del organismo continental, durante la segunda parte de una reunión extraordinaria de la asamblea general que el grupo celebrará hoy en Washington.
Tras llegar a Honduras procedente de Brasil, Insulza se dirigió raudo al Palacio de Justicia, para reunirse con el presidente de la Corte, Jorge Rivera Avilés. Insulza estuvo durante dos horas en dicho lugar y, hasta el cierre de esta edición, la conversación se manejó con completo hermetismo, ya que tampoco se reunió con el medio centenar de periodistas extranjeros que lo esperaban en la institución.
Pero más tarde el vocero de la Corte Suprema, José Danilo Eyzaguirre, confirmó a los medios: "Insulza solicitó reinstalar a Zelaya, pero el presidente de la Corte respondió categóricamente que hay una orden de arresto en su contra".
Y según fuentes judiciales citadas por las agencias internacionales de noticias, Rivera le manifestó al secretario general de la OEA que la salida del poder de Manuel Zelaya "es irreversible".
Tras su visita a la alta Corte, Insulza se dirigió a la sede de la OEA en Tegucigalpa, donde a medida que pasaban los minutos, comenzó a agolparse medio centenar de partidarios de Zelaya, que gritaban: "¡Queremos a Mel, Queremos a Mel!" e increpaban a las personas que llevaban vestimenta blanca, símbolo de los partidarios del Presidente de facto, Roberto Micheletti.
Hasta el lugar también habían llegado Carlos H. Reyes, candidato presidencial independiente del Bloque Popular -pro Zelaya, y Willy Meyer, diputado del Parlamento Europeo de la Izquierda Unitaria de España. Este último aseguró que la Unión Europea mantiene el rechazo al golpe de Estado en Honduras.
APOYO DE EEUU
En tanto, la llegada de Insulza al país centroamericano también fue celebrada por la embajada de Estados Unidos en Honduras, que ofreció sus esfuerzos para restaurar la paz en la nación.
También expresó "su profunda inquietud sobre las restricciones impuestas por las autoridades a ciertos derechos civiles fundamentales y sobre los reportes de intimidación y censura a ciertos individuos y centros mediáticos. No hay posibilidad de sacar al país adelante por el camino democrático si la gente tiene acceso restringido a la información y derecho de expresar sus opiniones sin miedo de represalias", dijeron fuentes de la sede diplomática.
En paralelo a la visita del secretario general, el Mandatario de facto se dirigió a la nación en cadena nacional por unos 10 minutos para explicar las razones de la expulsión de Zelaya del país, argumentado que estaba "amparado en la ley".
El día de ayer se había iniciado con sendas manifestaciones convocadas por Frente Nacional Contra el Golpe de Estado, a favor de Zelaya, y por la Unión Cívica Democrática, de los partidarios de Micheletti. Este último se dirigió a sus partidarios para asegurar que se continuará con el calendario establecido para efectuar elecciones presidenciales en noviembre próximo, aunque en la víspera había deslizado la posibilidad de poder adelantar estos comicios, como una forma de salir de la crisis institucional en la que el país sigue sumida.