
Sábado 4 de julio de 2009
El nuevo ministro argentino de Salud, Juan Manzur, descartó acusaciones en torno a ocultamiento de información sobre los contagios por gripe AH1N1, frente al explosivo aumento de casos.
"Se estuvo trabajando sobre los datos de pacientes confirmados por laboratorio", explicó para justificar el rotundo cambio de cifras de enfermos que registró Argentina después de las elecciones legislativas celebradas el pasado domingo, en las que el oficialismo fue derrotado.
El viernes 26 de junio, dos días antes de los comicios, el ministerio de Salud informó que habían 1.587 afectados por el virus AH1N1, pero el lunes renunció Graciela Ocaña al frente de la cartera y en su lugar asumió Manzur, quien ayer admitió que el número de infectados en el país podría llegar a 100.000.
El ministro, sin embargo, rechazó que durante la gestión de su antecesora se hayan manipulado cifras y negó además haber sido reprendido por la presidenta argentina, Cristina Fernández, por decir que "hay aproximadamente 100.000 registros" de la enfermedad.
De esta cifra, 2.800 contagios han sido confirmados en laboratorios, agregó el ministro, que insistió ayer en que, hasta el momento, la gripe AH1N1 ha dejado 44 muertes en el país, aunque organizaciones no gubernamentales elevan los decesos a por lo menos el doble de los informados oficialmente.