Todos los oficiales que habrían participado en el ajusticiamiento de Víctor Jara permanecen con orden de arraigo.
La medida fue adoptada por el ministro Juan Eduardo Fuentes Belmar, que investiga el homicidio del popular artista ocurrido pocos días después del golpe militar, en septiembre de 1973, al interior del Estadio Chile.
Entre los afectados por la restricción estaría quien es el principal sospechoso de haber disparado al cantante en su cabeza.
La prohibición para salir del país afecta a un teniente y un subteniente que estaban al mando de al menos dos secciones de la compañía de combate del Regimiento Tejas Verdes
, que esa noche fueron asignados para efectuar labores de custodia de los prisioneros que fueron llevados hasta el recinto deportivo, ubicado en la comuna de Estación Central, transformado a partir del 11 de septiembre en un centro de detención, tortura y exterminio.
A la orden de arraigo, dada a conocer la semana pasada por La Nación, que afecta al coronel Nelson Haase Mazzei, se agrega la del ex subteniente, conocido como "El Loco", que, según la primera versión del ex conscripto José Paredes Márquez, habría disparado en la cabeza a Víctor Jara.
El juez Fuentes Belmar decretó el arraigo contra "El Loco" después de interrogarlo en al menos dos oportunidades y de carearlo con Paredes Márquez.
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Saber quienes ordenaron el crimen de Víctor Jara es la responsabilidad que recae sobre los hombros del juez Juan Fuentes Belmar. Foto: Archivo La Nación
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Aunque el ex conscripto Paredes se ha desdicho de la versión original entregada a los detectives que investigan el caso, el magistrado está despejando todas las dudas que hay sobre el episodio que describe, ocurrido al interior de uno de los camarines, donde Víctor Jara fue llevado junto a otros tres prisioneros.
El problema para Haase y "El Loco", que niegan haber estado en el Estadio Chile, incluso en Santiago, durante los días posteriores al golpe militar, es que hay otros testimonios que los ubican a ambos en el recinto deportivo, que hoy lleva el nombre del artista asesinado, hoy verdadero ícono de la cultura chilena.
RULETA RUSA
Según el relato que Paredes hace a la policía, "llegan los oficiales de la Escuela de Ingenieros de Tejas Verdes, Nelson Haase Mazzei y ‘El Loco’ e ingresan al interior junto a (el ex conscripto Francisco) Quiroz, donde ‘El Loco’ comienza a jugar a la ruleta rusa con los detenidos, siniestra actividad que consistía en colocar un cartucho en la recámara del arma para luego hacer girar la nuez, colocar el cañón en la sien del detenido y apretar el gatillo esperando que la suerte derima el destino del prisionero".
El testimonio agrega que "El Loco" agarró primero a Víctor Jara y "lo comienza a insultar", luego coloca al artista mirando hacia la pared "y da vuelta la nuez y le dispara, cayendo (Jara) al suelo, y después nos ordena, es decir, a mí y a Quiroz, darle una ráfaga del fusil SIG en el cuerpo, sin precisar ninguna parte, sino que en forma horizontal".
EL FUSIL
De allí que adquiera mayor relevancia el peritaje que se está realizando tanto al cadáver de Víctor Jara como al fusil que habría utilizado el ex conscripto en esos días y que fue entregado por el Ejército, tras ser así ordenado por el magistrado Fuentes Belmar.
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El cantautor fue detenido en la Universidad Técnica de Santiago el 12 de septiembre de 1973 y asesinado en el Estadio Chile tres días después. Foto: Archivo La Nación
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Trascendió que una de las consultas que ambos ex oficiales han debido responder es el tipo de arma que utilizaban en esa fecha.
El margen que les queda a ambos para utilizar como coartada es muy estrecho, ya que el juez también podría solicitar a la institución que dirige el general Óscar Izurieta los registros del tipo de arma asignada a cada uno de ellos.
El Servicio Médico Legal (SML) está a pocos días de entregar el informe final sobre las causas de muerte y características de las lesiones que presenta el cuerpo del cantautor.
Asimismo, dejarán en condiciones a los peritos del Laboratorio de Criminalística de la Policía de Investigaciones (PDI), para analizar las balas que fueron extraídas de los restos del artista.
Fundamental en esta pericia será la utilización del microscopio de barrido nuclear con que cuenta desde este año el organismo científico de la PDI, capaz de comparar las características del cañón del fusil, y de cualquier arma, con las marcas que quedan en los proyectiles percutados.
La colaboración que el ex conscripto Paredes prestó en la investigación judicial y las diligencias ya realizadas motivaron al juez a otorgarle la libertad provisional, después de que lo procesara como uno de los autores materiales del crimen.
Hoy la Corte de Apelaciones de Santiago revisará esa decisión.