
Martes 14 de julio de 2009
Algo truculento llega "Patas de gallo", de Luis Barrales, cuando aborda el fracaso y la violencia en la familia: madre con prole de distinto padre; esposo infértil, afectuoso-violento; hijo, oráculo de barrio; hija, carne de santa. Signos de marginalidad y pasiones extremas que se exhiben en un paradero de micros, en Semana Santa. Intimidad de un conflicto generalizado que nunca aparece en las encuestas y que el director Omar Morán saca a la calle sin tapujos.
La vitalidad del montaje y las excelentes actuaciones de Marcela Salinas (sentada en la foto, mujer de clase media que reconoce sus patas de gallo, junto con querer sobrevivir) y Rodrigo Soto (matarife silencioso de mirada serena-terrible) equilibran la obra entre lo verosímil y lo exagerado.
(Lastarria 90. F: 9 949 2656. Ju. a sá., 20 hrs.; Do., 19 hrs. $4.000 y $2.000).
En el reino de la palabra
Da gusto escuchar "Tan sólo el fin del mundo", del francés Jean-Luc Lagarce. Resuena porque relaciona lo cotidiano con lo filosófico y por mostrar los grandes temores de una familia que no cae en excesos. Después de largo tiempo, un hombre regresa a su casa y espera una respuesta afectiva cuando anuncia que morirá. Pero como sus parientes reaccionan sorprendidos y rabiosos, se va consciente de ser un extraño.
La directora Marcela Orrego valora el discurso poético y reflexivo de esta historia de ausencias que se narra en sordina, en medio de una escenografía fría y pulcra. También destaca con ironía las rutinas y subraya la incomunicación. Un montaje que atrae por la densidad cotidiana de su conflicto, lo incierto de su desenlace y el buen trabajo de Carolina Gimeno y Nicolás Mena.
(Finis Terrae. Pedro de Valdivia 1509. F: 420 7288. Ju. a do., 20 hrs. $4.000 y $ 2.000).
Mundo frío y racional
En este encuentro con Falk Richter, la directora Heidrun Breier logra que la crítica social y política de "Bajo hielo" invada la frialdad y brutalidad de los contenidos de una clase magistral sobre los valores de la economía neoliberal. La eficacia y el éxito económico, alma de la sociedad actual, se plantean a través de fórmulas del marketing estratégico.
Daniel Muñoz, Néstor Cantillana y Gonzalo Muñoz interpretan a tres consultores que llevan adelante con soltura este juego escénico. Al espectador se le obliga a estar en medio.
El don de la palabra es el arma mortal de estos consultores. Néstor Cantillana escala altos niveles en su rol del tipo frío que sonríe y estimula, que alienta, convence, y que aterroriza con el posible fracaso. Un montaje que deja sin aliento.
(Goethe Institut. Esmeralda 650. Ju. a sá., 21 hrs. $5.000 y $3.000. Ju. y vi., $2.000).