
Lunes 27 de julio de 2009
Con una declaración pública, leída con 3 de sus hijos como telón de fondo, Sebastián Piñera negó haber eludido la justicia en 1982, cuando se le investigó por fraude siendo gerente del Banco de Talca.
La situación se revivió luego que la ministra de Justicia de Augusto Pinochet, Mónica Madariaga, diera cuenta de haber intervenido ante Luis Correa Bulo para salvarlo de la cárcel, lo que fue confirmado por el ex juez a La Nación Domingo.
Pese a estos testimonios, el candidato de la derecha asegura que sólo hay "mala leche y una campaña sucia", evitando profundizar sobre los días en que no estuvo ubicable en su domicilio, lo que hizo imposible su aprehensión.
"Fui víctima de un acto injusto, ilegal y arbitrario por parte de un juez que tiene el triste récord de ser el único ministro de la Corte Suprema destituido por corrupción por sus propios pares", indicó, apuntando que "casi 30 años después y con muy mala leche, algunos tratan de revivir esa injusticia".
Aseguró que "lejos de eludir la acción de la justicia, como mal intencionadamente sostienen algunos adversarios, recurrí a los Tribunales Superiores de Justicia en búsqueda precisamente de justicia y amparo", subrayando como único argumento que la Corte Suprema lo declaró inocente 27 años atrás.
Según Piñera, hay "una campaña sucia" en su contra con el fin de "aferrarse por cualquier medio a los privilegios del poder".
Ante las consultas por aquellos días en que se mantuvo oculto, insistió en repetir palabras contenidas en la declaración, reiterando que "hace 27 años atrás la Corte Suprema, el máximo tribunal de la republica, en forma clara y categórica decretó mi más absoluta y total inocencia".