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Jueves 13 de agosto de 2009
Es quizá la escena más conmovedora de "La nana", la cinta que se estrena hoy en los cines nacionales. En el baño de la familia con la que Raquel (el personaje interpretado por Catalina Saavedra) ha pasado veinte de los 41 años de su vida, la mujer borra con cloro las huellas de la tercera ayudante que la patrona ha contratado. Arrodillada frente a la tina y devorada por la neurosis, la empleada histórica es sorprendida por la propia Lucy (Mariana Loyola), quien la detiene y perforando su coraza, la abraza y le pregunta sollozando: ¿Qué te hicieron?
"Ahí está la clave de la película, porque es cuando el personaje se transforma y le devela al espectador que hay una historia detrás, que la ha hecho ser así de dura", asiente Mariana Loyola mientras mira la cordillera desde la ventana y piensa en las semejanzas que tiene la protagonista de la historia de Sebastián Silva con Santiago. "Raquel es la metáfora viva de nuestra ciudad, donde todos están muy histéricos y agresivos", revela.
-¿Y a qué se debe nuestra amargura si "La nana" es Santiago?
-El sistema tiene mucho que ver. Si bien yo me siento privilegiada, hay que acordarse del otro lado. Es imposible que un obrero o que una nana de la población El Volcán tengo una buena calidad de vida si se traslada en micro durante una hora para llegar a La Dehesa o deja a los críos en la casa y todas se embarazan. O vuelva en la noche cansada.
LA ROPA SUCIA SE LAVA EN CASA
La actriz que calza de maravillas en el traje del personaje sencillo, alegre y picarón, como es el de la serie "Aída" o la gordita de "Cachimba", sabe que la figura de la nana es fundamental en nuestra sociedad. De hecho, mientras habla, la suya se mueve a saltitos por su casa. Puertas adentro como la de la película, ésta no usa uniforme y hasta toma desayuno con Loyola por las mañanas. "Hay una relación más humana y como no hay delantal, no hay diferencia social. Es importante que aprendamos a convivir y terminemos con la servidumbre", afirma. "La nana se hace parte de la vida íntima. Le plancha los calzoncillos a tu marido, sabe cuándo a las mujeres les llega la regla, los remedios que tomas, todo. Cualquier persona que investigue la basura de una casa se va a dar cuenta cómo es ese hogar", agrega sobre el almacén de secretos en que se puede convertir una empleada.Volviendo al rol de Lucy, la actriz especula que su nombre puede ser un derivado de luz, ya que es esa fuerza la que transmite en la película. Acostumbrada a trotar por las noches, risueña y cariñosa, esta nana es de esas personas que te reconcilian con la vida. Y en el caso de Raquel, una mujer cansada y que se automedica constantemente con pastillas, se nota su influencia.
Loyola también se prepara para el preestreno en Sanfic (21 de agosto) de "Súper", la película refleja a una sociedad cegada por la fiebre de consumo, la televisión y el exitismo. "Es una comedia pelacable muy divertida y ahí hago a la esposa de un carabinero, una mujer de clase media-media, con hijos y copuchenta, que está buscando en el supermercado del barrio alto alguna celebridad. Es la sublimación de la cosa aspiracional", comenta la actriz que pronto partirá al Festival de San Sebastián para promover "El baile de la victoria", filme basado en el libro de Antonio Skármeta que inaugura el certamen y en el que también aparece. "Es un personaje muy secundario (Lily), aparezco en cinco escenas. Pero haber vivido la experiencia de filmar con Fernando Trueba y Ricardo Darín es impagable. Fue alucinante. Santiago y todo se ve precioso. La producción fue de otro nivel", remata.