
Jueves 13 de agosto de 2009
Una nueva auditoría exigen los diputados de la comisión de Salud que investiga las muertes y extirpaciones uterinas en casos de cesáreas en el Hospital Félix Bulnes, sentenciando que el resultado entregado ayer no da confianza y que oculta responsabilidades de las autoridades, en tanto señala "un azar extrañísimo" como origen de la situación.
El presidente de la instancia, Marco Antonio Núñez (PPD), dijo que el ministro de Salud Álvaro Erazo le manifestó que "si bien confía en la trayectoria de los auditores que han emitido este informe, le parece una auditoría insuficiente", por lo que sostuvo que espera que "el propio ministro anuncie una nueva investigación que ponga fin a esta situación de incertidumbre".
Juan Lobos (UDI) solicitó que "una empresa externa contrate expertos que den confianza y que se auditen los procesos del Hospital Félix Bulnes completamente".
Fulvio Rossi (PS) manifestó que el resultado constituye "una burla, un engazo, una mentira y una infamia" y llamó al ministro Erazo a pedir "responsabilidades políticas" y que ordene una auditoría externa a cargo de "quienes nos merezcan confianza y no de amigos del director de servicio".
Por ahora, los diputados apuntan sus dardos con mayor fuerza contra la autoridad del Servicio de Salud Metropolitano Occidente, Enrique Ayarza. Enrique Accorsi (PPD) dijo que el resultado entregado "mina la confianza de la ciudadanía en las entidades públicas" y que "un director de servicio que emite ese tipo de declaraciones no puede seguir en su puesto".
Roberto Sepúlveda (RN) dijo que "esto es un verdadero insulto a la ciudadanía" y se declaró "impactado por la cara de palo que han mostrado ciertos personeros de Salud y especialmente el director de servicio", por lo que llamó al ministro de Salud a que "opine si el doctor Ayarza hoy tiene su confianza y bajo ese concepto puede seguir desempeñándose como director del servicio".