
Domingo 16 de agosto de 2009
Una chica en traje de baño le da respiración boca a boca a su mejor amigo en la orilla de una piscina. El acto de salvación se transforma en un beso apasionado. El ahogado, poco a poco, percibe el calor en sus labios, se sonroja y el traje de baño comienza a abultarse con una erección gigante. Ella, lo toca; él, le baja los tirantes del traje de baño. Ambos se tocan y se besan hasta la explosión del chico guapo. Aunque los cuerpos desnudos y las eyaculaciones abundan, las imágenes no pertenecen a una película pornográfica, sino a una de las tantas animaciones eróticas, o "hentai", que se pueden conseguir actualmente en el mercado nacional.
Los vendedores del hentai o el porno animado prefieren no hablar de la venta de este género oriental, tal vez asustados por esa ignorancia que alguna vez los asoció a la pornografía infantil. Hoy, el vitrineo de este mercado se puede hacer en el ciberespacio, en páginas como www.spankwire.com, donde se puede encontrar bajo los criterios de búsqueda los "hentai living sex toy" o los "hentai sex slave", todos dibujos animados eróticos y pornos exclusivamente para adultos. Hay que aclararlo.
En estas caricaturas no hay padrinos mágicos. Menos esponjas animadas, princesas enamoradas o tortugas voladoras, sino que el más puro y duro sexo entre chicas primerizas, de pechos enormes, y galanes perversos que gozan con el dolor y el goce de mujeres naif, de cabelleras coloridas y ojos grandes, siempre dispuestas a fellatios, sadomasoquismo e infinidad de poses. En las tramas del hentai, las protagonistas pueden ser desde enfermeras lesbianas hasta mujeres penetradas por los tentáculos de un demonio.
Según Gastón Arriagada, de la tienda animé Zaga, el hentai es unos de los géneros, dentro de las animaciones japonesas, más prolíficos en su merchandising, que incluye cómics, muñecas, chapitas y DVD. "Los fanáticos de las series hentai siempre han sabido que estas animaciones son de corte erótico y sólo aptas para mayores de edad. Es sólo en los países occidentales donde se producen las confusiones. Si hay animés hasta para carteros, ¿por qué no podría haber un género erótico?", explica Gastón.
Hay muchos, en todo caso, que le temen al género. En la tienda GW, del Eurocentro, aseguran que decidieron no tener hentai para evitar confusiones, ya que no era fácil controlar la venta de este material a los menores de edad sin correr riesgos legales. "No me gustaría que mis hijos vieran hentai, por eso no tengo en la tienda", dice el administrador.
Fyto Manga, dibujante de cómics manga, comenta que el hentai está hecho para un público joven o adulto-joven y que el uso de estas historias es absolutamente masturbatorio. Eso, por la fascinación que provocan ciertos personajes sexuales y las animaciones de mujeres de ojos inmensos y acuosos de las que los japoneses han llegado a enamorarse.
Según el dibujante, también se enamoran de los mundos utópicos que existen en la trama. "Las mujeres de los animés son humanas y entrañables. En mi juventud, me enamoré de Candy, porque era la mina perfecta y los japoneses hacen lo mismo: elevan las animaciones como modelos sexuales a seguir, hasta les profesan amor. En las historias también incorporan a ese adolescente que babea por sexo, a ese que le sangra la nariz en medio de un trance erótico, recurso que se usa bastante en el animé", explica.
Para los fans, los títulos más comentados son "Blue girl", "Ogenki clinic" y "Bible black", esta última es una serie de colegialas católicas que gozan con las brujerías. En Chile también rankean, como los favoritos, los animé "Mercenario del sexo", "Cadenas de lujuria", "El limpiador de cuerpos" y "Lesbian ward".
Esta última cuenta la historia del "Ryoka university", un prestigioso hospital en el que sólo pueden trabajar mujeres. Allí, al caer la noche, se practican algunos tratamientos especiales para pacientes adinerados. Las enfermeras deben hacer todo lo que la directora del hospital les pida, y muchos, muchos, favores sexuales.
Para este especial mundo de fanáticos existen diferencias que deben considerarse a la hora de consumir estos productos y declararse aficionado a este encendido animé japonés, pues o es lo mismo hablar del Shonen-ai (romance homosexual masculino), Shojo-ai (romance homosexual femenino), o Yuri, que en japonés significa "lirio", aunque en jerga hentai es como se denominan a las lesbianas.
Entre estos consumidores también hay diferencias al invocar la palabra hentai, pues mientras en su idioma de origen significa "pervertido" o "mutación", en occidente el término es sinónimo de animé o videojuego erótico. En este grupo, uno de los géneros que enciende pasiones es "Lolita-complex" o "complejo de lolita".
Otakus y fansubs
Carolina, de 19 años, alias "killer nurse" en la web, asegura que lo mejor para ver este tipo de material es internet. "... una vez, en una tienda, alguien le vendió este tipo de animé a un menor de edad y hubo problemas... por eso hoy todo se descarga en la web", datea la chica.
Para ella, la serie más famosa en Chile, por lejos, es la polémica "Urotsukidoji", dice advirtiendo que los adeptos al hentai son bien reacios a reconocerlo. La razón de que la afición se haya transformado en algo under es que, en algún momento, este tipo de animé fue asociado por los medios de comunicación al abuso infantil.
"Los seguidores del hentai sabemos que es para adultos por sus escenas de sexo explícito, aunque no es de extrañar la polémica porque si hasta hubo escándalo por los 'Caballeros del Zodíaco', porque mostraban mucha sangre", enfatiza.
Para Carolina "es mucho más conveniente descargar por internet estos productos, que ir a arrendar DVD". En Chile, aunque el comercio del animé se expande, nada tiene que ver con países como España, donde el merchandising es infinito. Aquí, por ahora, los productos piratas son más rápidos y fáciles de encontrar.
El más solicitado es el trabajo de Mayu Shinj, una de las creadoras japonesas del shoujo manga. "Ella es una dibujante que realiza historias de amor picantes, donde los chicos son esbeltos y las chicas, generalmente, vírgenes", explica "killer nurse".
Otra autora conocida dentro del género es Kayono, que revolucionó el manga shoujo con títulos como "Lobenista". Su trabajo fue llamado "la biblia del amor" para las chicas que despiertan a los primeros ardores de la adolescencia.
Otro elemento obligado que deben dominar los amantes del hentai son los "fansubs", algo así como los dealers que revisan las actualizaciones y mantienen al día a los consumidores del género. También están los "otakus", coleccionistas de cómics dispuestos a intercambiar números y ediciones.
Rodrigo "Pera" Cuadra, entendido en animé y conocido cinéfilo desde su programa "Maldita sea" -en el extinto canal Rock & Pop-, comenta que en Japón los dibujos animados apuntan a cada público específico, desde niños hasta abuelos.
Dentro de esa variedad, el hentai incorpora sexo explícito con una trama sobre demonios, robots y universitarios. "El hentai es un dibujo para mayores de 18 años. Una vez, a una vieja estúpida se le ocurrió decir que era pornografía para niños, pero no es así. Siempre que sea para adultos es legal, como el porno", enfatiza.
Para el "Pera", el encanto del hentai tiene que ver con mujeres tiernas, desnudas y que tienen sexo sin culpas porque "ver chicas que tienen sexo en el espacio, o se enfrentan a un demonio de siete penes... son historias enmarcadas dentro de un género que nace de la cultura japonesa, a quienes les gusta mucho el sexo y el sadomasoquismo con un toque de sumisión"...una actitud que no le viene mal a nadie alguna vez en la vida