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  Gobierno promulga LGE y detractores alistan protesta

  Gobierno promulga LGE y detractores alistan protesta

  Profesores, universitarios y funcionarios del Mineduc preparan una manifestación de rechazo frente a La Moneda el día de su puesta en marcha. La nueva normativa establece mayor fiscalización para los sostenedores, estándares de calidad y pluralismo.

Lunes 17 de agosto de 2009

El anhelo de la ministra de Educación, Mónica Jiménez, era que el proyecto se impulsara en agosto y lo logró. Luego de tres años de tramitación, la Ley General de Educación (LGE), que reemplazará a la vilipendiada Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE), será promulgada esta semana por la Presidenta Michelle Bachelet.

El proceso de tramitación no fue fácil. A mediados de marzo pasado estaba a punto de aprobarse, pero la indicación que permitía a profesionales no docentes debió ser zanjada en ambas cámaras. El 1 de abril la Cámara aprobó la propuesta de la comisión mixta: después de cinco años, para continuar ejerciendo la docencia deberá poseer el título profesional o estar cursando estudios conducentes a dicho grado.

La puesta en marcha de la LGE es aplaudida pero también criticada, y sus detractores preparan un masivo acto de repudio frente a La Moneda el día de su entrada en vigencia.

Para los próximos meses quedará pendiente la ley que establece el sistema de aseguramiento de calidad (en la cual se crea la superintendencia de educación y la agencia de calidad) -se tramita en la Cámara y pasaría al TC-, mientras que la Ley de Fortalecimiento de la Educación Pública será un esfuerzo de largo aliento (pasó al Senado).

Estas dos iniciativas, junto a la LGE, forman la trilogía de leyes que promovió el gobierno para reformar el sistema educacional chileno, especialmente el que recibe subvención del Estado (11 mil colegios) y que atiende a la gran mayoría de los escolares chilenos (3 millones 360 mil alumnos).

La superintendencia de educación estará a cargo de fiscalizar el cumplimiento de las nuevas exigencias a los sostenedores y la agencia de calidad se encargará de evaluar el sistema e informar sus resultados.

Además de las nuevas instituciones que se crearán con la aprobación de todos los proyectos (ver infografía), el jefe de la división de Educación General del Ministerio de Educación (Mineduc), Jaime Veas, enumera una serie de cambios que influirán directamente en cómo se educan los niños chilenos desde prekinder hasta que salen de la educación media.

Colegios pluralistas

La LGE reconoce la educación especial diferencial y la de adultos, así como la interculturalidad, destaca.

"Obliga a un establecimiento donde hay un porcentaje importante (desde un 80%) de población que proviene de los pueblos originarios a enseñar la lengua materna", remarca Veas y adelanta que el próximo año se generarán los primeros planes de estudio para primero básico en mapudungún, quechua y rapanui.

"Nuestros hijos van a estudiar en establecimientos pluralistas y democráticos, porque por primera vez una ley reconoce a cada uno de los actores de la comunidad escolar, asignando derechos y deberes", agrega.

Más requisitos para ser sostenedor de un colegio es otro de los cambios que trae la LGE. Según datos entregados por el Mineduc, hay 4.788 sostenedores en el país.

Mientras antes un sostenedor podría ser dueño de otro negocio, de ahora en adelante sólo podrá dedicarse a la educación (tendrá giro único); si para tener un colegio bastaba con haber cursado cuarto medio, hoy deberán ser profesionales con más de ocho semestres. Además, deberán cumplir con los estándares de aprendizaje que establezca el Mineduc junto al Consejo Nacional de Educación.

Transparencia

La transparencia es otra virtud que trae esta ley.

El Mineduc estará obligado a tener registros públicos de sostenedores, resultados educacionales, etc.

"Lo que pasa hoy es que tenemos problemas con instituciones escolares cuyos resultados son altamente deficientes y nadie sabe, por lo que se escoge un establecimiento por el nombre, pero sin resultados. Ahora eso no ocurrirá", explica Veas.

Para los niños, el foco ahora estará centrado en el aprendizaje, por lo que estará claramente establecido qué habilidades y competencias debe tener el estudiante al terminar su educación parvularia, secundaria y media.

"Falla estructural"

Sin embargo, no todos dan saltos de alegría.

"La ley tiene una falla estructural en la medida en que no tiene la educación publica en el centro. Se han planteado algunas ideas de reformar la LGE a través de la Ley de Fortalecimiento de la Educación Pública, pero la verdad es que es muy difícil contar con los votos de la derecha porque no quieren nada con la educación pública", señala el diputado Carlos Montes (PS).

Más enfático es Rodrigo Cornejo, académico e investigador del Observatorio chileno de políticas educativas (OPECh), dependiente de la Universidad de Chile, quien considera que la LGE no significa ningún avance con respecto a la LOCE.

"En términos generales la LGE no cuestiona ni los pilares básicos del sistema educacional, ni pone remedio a los principales problemas, que son la enorme desigualdad, la segregación educativa por criterios económicos, la falta de participación y la pérdida de la educación publica", explica.

Agrega que antes de modificar la ley habría que cambiar la Constitución para establecer el derecho a la educación como un derecho constitucional.

"Es una ley que no establece el marco definitivo que a mí me gustaría que tuviera la educación, pero tiene avances interesantes. Con la composición que tenemos en el Congreso, la posibilidad era quedarnos con la LOCE y hacer un saludo a la bandera. Yo prefiero dar algunos pasos que no avanzar nada, pero espero que en un momento cercano de nuestra historia tengamos mayoría en el Congreso para aprobar la ley de educación que necesita nuestro país", argumenta la diputada María Antonieta Saa (PPD).

Jaime Veas entiende las diferencias, pero pide que se reconozcan los avances. "Siempre las leyes corresponden a la opinión de todos los actores, pero en el escenario democrático es probable que la opinión de todos no esté completamente representada en la ley. Es el resultado de un gran acuerdo nacional", explica. LN

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