
Martes 18 de agosto de 2009
La interpelación para tratar la forma en que el gobierno hace frente al conflicto mapuche en la Araucanía terminó con diputados enfrentándose a gritos y empellones, luego de que un parlamentario de la UDI resolviera hacerse escuchar lanzando unos papeles violentamente al ministro del Interior.
Acabado su tiempo de 3 minutos para intervenir, Gonzalo Arenas (UDI) no se conformó con tratar de mentiroso al ministro y acusar de coimas a los funcionarios de la Conadi.
En forma exaltada siguió hablando a pesar de los llamados del presidente de < ?xml:namespace prefix = st1 />
Pérez Yoma se los devolvió molesto por esta reacción fuera de todo reglamento en una interpelación, a lo que el diputado respondió arrugando los papeles y lanzándolos esta vez en forma de munición al ministro, quien logró atajar a tiempo.
El episodio provocó que varios parlamentarios se levantaran para detener al descontrolado diputado UDI, entre ellos Jorge Burgos (DC), quien luego del episodio
opinó que "la interpelación en sí fue pobre, fue una pedida de tiempo y el espectáculo posterior fue malo porque la violencia no conduce a nada en la Araucanía como tampoco en el hemiciclo de la Cámara de Diputados".
El ministro Pérez Yoma dijo que tenía la intención de hacer "un debate con altura de miras, pero esto se dio en términos muy descalificatorios, muy personales y avanzamos poco".
Dijo que le basta con "las excusas del presidente de la Cámara por este incidente", apuntando que no le dará "más vueltas al asunto", pues Arenas a su juicio simplemente "se descontroló".
El legislador UDI fue sancionado por su correligionario Rodrigo Álvarez que tuvo que suspender la jornada para calmar los ánimos.
"Lo llamé al orden y lo amonesté por su comportamiento, que consideramos como mesa de la Cámara inadecuado", dijo el presidente de la corporación.
Pero el propio Arenas estuvo lejos de considerar que cometió una falta, señalando luego que le da "impotencia y rabia que el gobierno minimice cada acto de violencia en la Araucanía", y apuntando que no hubo una falta de respeto, pues según él reaccionó "a una actitud que no es propia de un ministro de Estado", detallando que "cuando le tiré el papel reaccioné a insultos de él y a que él me tiró el papel primero".
Más aún planteó que no tendría por qué disculparse. "De hecho espero que él me pida disculpas porque él me insulto y me tiró el papel primero" sentenció.