
Miércoles 26 de agosto de 2009
Un teléfono móvil no sólo contiene plástico y cristal, sino también metales preciosos -como plata y oro- y pesados, como cadmio, níquel y plomo, entre otros. De allí que no se pueda botar un celular en desuso a la basura, pues se están eliminando sustancias potencialmente peligrosas.
Por esa razón y como una forma de regular el proceso para eliminar la basura tecnológica, de forma ecológica y de acuerdo a normas medioambientales, la empresa Claro y el Metro de Santiago inauguraron ayer la red de reciclaje de celulares de mayor cobertura de la capital.
Para esto, Metro y Claro instalaron en cada una de las 92 estaciones del tren capitalino contenedores especialmente diseñados y debidamente señalizados, en los que podrán ser depositados todo tipo de celulares en desuso, de forma gratuita.
El proceso de reciclaje -que contempla el manejo ambiental adecuado de los residuos en todas sus etapas- permitirá además apoyar con recursos a la Fundación Belén Educa, que entrega educación de excelencia en sectores de menores ingresos.