
Viernes 28 de agosto de 2009
Lo pilló Guy Ritchie, algo más inspirado que cuando se prendó con Madonna. El cineasta inglés paseaba por los suburbios londinenses buscando protagonistas para su película "Lock, stock and two smoking barrels" (1998) y en una feria de las pulgas vio brillar una pelada: Jason Statham vendía perfumes y relojes Cartier falsos como charchazo de payaso, engatusando a sus compradores con su verso marginal, tal como lo hizo de niño vendiendo equipos de sonido y cámaras chinas con su padre en un falsa tienda de remates.
Diez años más tarde, Statham ya no arranca de la policía. Arranca de traficantes filipinos, de tríadas chinas, de magnates vengativos. En el cine, Statham es el último héroe de acción de la industria hollywoodense. Y esta semana vuelve a las pantallas locales con "El transportador 3". Escrita por Luc Besson ("León, el profesional", "El quinto elemento") y dirigida por Olivier Megaton, "El transportador 3" retoma la historia de un chofer que hace entregas y no preguntas, abriéndose paso a punta de patadas y un Audi A8 que es pornografía para el fanático tuerca.
"El transportador 3" recaudó más de US$100 millones, para una saga humilde que ya acumula US$500 millones. En paralelo, protagoniza otra franquicia pobre y entretenida: "Crank" (2006), acción de trama inverosímil donde el pelado está obligado a bombear adrenalina a su corazón para seguir vivo. Eso incluye cocaína, sexo en la vía pública y quemaduras autoinfringidas. En abril estrenó su segunda parte en Estados Unidos, con el subtítulo insuperable: "Estaba muerto. Pero se mejoró".
Corre, pelado, corre
Statham no ocupa dobles, tiene cero estudios de actuación y todo lo que sabe de películas de acción lo aprendió mirando al vacío, como parte del equipo de clavadistas ingleses que fue a los Juegos Olímpicos de Seúl '88. Pasó por tres películas junto a Ritchie -"Lock ", "Snatch" y "Revolver"-; mostró algo más de espesor dramático en "The bank job" (2008); reincidió en la carnicería de autos con "Death race" (2008); y no podía faltar en el casting de "The expendables" (2010), la película que está dirigiendo Sylvester Stallone, rodeado de Jet Li, Bruce Willis, Dolph "Ivan Drago" Lundgren, entre otros cabezas de músculo.Como lo pintó la revista Slate: Statham es el héroe de acción para los tiempos de crisis; un James Bond clase B que sube sin asco a franquicias ridículas, en días que Arnold Schwarzenegger prefiere la política y el Twitter; cuando Jackie Chan salta con ayuda de arneses invisibles; en tiempos que Stallone opera al borde del colapso cardíaco. Es una estirpe que se extingue, y Statham está listo para correr.