Que muera la muerte
El encuentro “El umbral secreto” reunirá a más de 200 artistas y expositores de diferentes continentes para seguir ampliando los límites de la imaginación. Muestras, conferencias, ciclos de cine y recitales de poesía se tomarán la capital con el espíritu de André Breton y bajo la organización del grupo Derrame. En tiempos de encuestas, las cifras se dispararán sin regreso aparente.
Cadáver exquisito, escritura automática o una ensalada de imágenes a través de las palabras. Sueños o un “estado salvaje del ojo” como dice un miembro chileno de esta tribu que a partir del miércoles se tomará las venas de esta ciudad. Durante un mes más de 200 artistas, expertos, locos, poetas y magos de distintas latitudes se fundirán con una tradición que los conecta con los pilares y padres del surrealismo, movimiento artístico que revolucionó la manera de hacer arte en el siglo XX, donde André Breton fue el culpable y su antecedente, el dadaísmo, el cimiento de la locura. Ellos propiciaron el légamo que alimentó las raíces de Salvador Dalí, Marcel Duchamp, Marcel Lecomte y Antonin Artaud, entre muchos otros creadores, que le dieran otro rostro a la realidad.
Corría la década de 1920 en Europa. La revista Littérature fue la brújula donde se publicaron los textos fundamentales del grupo. Breton, en 1924 escribió el Primer Manifiesto surrealista, teniendo como antecedentes conceptos clave del pensamiento del siglo XIX. “Cambiar la vida”, de Rimbaud y “Transformar el mundo”, de Marx, entre ellos.
La imaginación como un barco ebrio. Y quien llegó a Chile a contagiar esta obra manejada por el inconsciente fue Jean Emar en 1925. La literatura, la plástica, la pintura, la fotografía se vieron alteradas por el surrealismo, que en Chile fue representado luego fundamentalmente por el grupo La Mandrágora (nacido a fines de la década del 30) que tenía en sus filas a los poetas Enrique Gómez-Correa, Teófilo Cid, Jorge Cáceres y Braulio Arenas.
Y sus herederos inmediatos son el grupo Derrame, que en mayo pasado llegaron con una carta a La Moneda para la Presidenta de la República, la que partía diciendo: “Petitorio de la nada, en pro del sueño, y el derecho a la demencia”.
Fue el primer paso para lo que ocurrirá desde el 28 de octubre al 30 de noviembre. El Primer Encuentro Internacional de Cultura Surrealista, “El umbral secreto”, se hará carne en Santiago de Chile a través de exposiciones, mesas redondas, conferencias, ciclos de cine y recitales de poesía. Las actividades se desarrollarán en el Museo de Santiago, la Casa Colorada, la Galería Centro Norte, en La Nación, la Biblioteca Nacional y la Galería Cian.
“Queremos demostrar la actualidad y vigencia del surrealismo a nivel mundial, también preguntarse el porqué de esta actualidad, y sus futuras proyecciones”, explica Enrique de Santiago, uno de los organizadores del evento.
“Venimos a decir No estamos de acuerdo con este modelo económico, con estas organizaciones, con el oscurantismo cultural, con las desigualdades sociales, abogamos por la libertad plena del ser humano, queremos mostrar que el mundo onírico, la locura, la poesía, la metáfora son elementos liberadores y conducentes a mejorar nuestro estado de vida. En los sueños, en el estado salvaje del ojo, en el alma libre, no existen ambiciones burguesas, ni represión, no habita la avaricia capitalista, ni la vergüenza impuesta por una iglesia cínica”, remata de Santiago quien junto a esta tribu soplará el fuego de la famosa frase del primer manifiesto surrealista: “No será el miedo a la locura lo que nos obligue a bajar la bandera de la imaginación”. LCD
|
|
|