
Jueves 2 de agosto de 2012| por Angélica Meneses
Ante el rechazo de la oposición al proyecto de reforma tributaria, el Gobierno optó por retirar la iniciativa que se discutía hasta ahora en la comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, para ingresar una nueva propuesta con discusión inmediata, vale decir 6 días para el támite en cada una de las ramas legislativas.
Según el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, se trata de un "proyecto simplificado" que recauda la misma cantidad de impuestos en términos netos, pero que mantiene los actuales niveles de impuestos para los que más ganan, al reducirse las rebajas que planteaba el texto original.
"Hemos reducido la disminución del impuesto de timbres que iba de 0,6 a 0,2, de 0,6 a 0,4%. Se mantiene la tasa de 40% para los que ganan más redefiniendo el último tramo. De esa manera, la rebaja que antes era para todos los que estaban en el último tramo, el octavo tramo, se crea un noveno tramo y se mantiene la tasa de 40% para los que ganan más", indicó.
En paralelo a la presentación de la iniciativa, el Presidente Sebastián Piñera llamó en Santiago a aprobarla e hizo una síntesis de su sentido en que lo que se recaudará, dijo, "va a ser 100% para financiar en forma seria y responsable la reforma educacional".
"Esencialmente esta reforma tributaria consiste en aumentar la carga tributaria a las empresas y al mismo tiempo dar un alivio tributario a las pequeñas y medianas empresas y a los contribuyentes, personas de clase media de nuestro país. Y también incorpora un incentivo para que los padres puedan contribuir a mejorar la calidad de la educación de sus hijos", resumió.
El Mandatario llamó especialmente a los parlamentarios a darle el visto bueno a la reforma: "Esto se logra ni con demagogia ni con populismo que significa pan para hoy y hambre para mañana. Se logra con políticas serias y responsables que pongan la prioridad en los sectores más vulnerables y la clase media de nuestro país. A eso apunta la reforma tributaria".
En su presentación en Valparaíso, Larraín además explicó que la nueva iniciativa "simplifica el tratamiento que el proyecto hace de los mecanismos de elusión" y que "los impuestos verdes y el tema del tratamiento de los residuos medioambientales va a quedar para un proyecto separado que estamos trabajando con la ministra de Medio Ambiente".
Según Larraín esta es la mejor forma de "perseverar con un proyecto tributario que entregue recursos adicionales a la educación. Estamos hablando de las cifras que se conocen, del orden de US$900 a 1000 millones, que es un poco más el próximo año".
Tras reunirse con parlamentarios de la Alianza por Chile, el secretario de Estado dijo que espera que el nuevo proyecto tenga buena acogida entre los legisladores de la oposición.
"Las críticas siempre van a estar, pero esperamos que también se pueda valorar que el Gobierno ha avanzado en temas de interés de muchas de las personas con que hemos conversado", refiriéndose a las peticiones de la oposición.