
Jueves 3 de febrero de 2011| por Giselle Concha
Unidad de Rehabilitación de Fauna Silvestre (RFS) tiene como nombre el centro que se construirá en el Buin Zoo, luego del convenio que firmara el Parque Zoológico y la Universidad Andrés Bello (UNAB). La idea es que el centro se emplace en un espacio de tres mil metros cuadrados aledaño al zoológico, y que se constituya como el primer centro de rehabilitación de animales silvestres de Chile.
Según el encargado de comunicaciones del Buin Zoo, Gustavo Marwitz, la ventaja del nuevo centro estará dada por el enfoque en la rehabilitación de los animales, más que en la recuperación.
"Acá vamos a tener todas las condiciones para rehabilitar a cualquier animal silvestre y devolverlo a su hábitat ( ) Si llega un animal herido nosotros no sólo lo vamos a sanar sino que además va a quedar en perfectas condiciones para volver a la naturaleza sin contratiempos", señala.
La diferencia, para Marwitz, está dada en que "cuando encuentras un animal herido, lo tratas, lo sanas pero ese animal se acostumbra a que el ser humano le de comida a no tener que cazar para sobrevivir, en definitiva, pierde sus costumbres animales producto del contacto con el ser humano".
En ese sentido, aclara, la rehabilitación "va a permitir que los animales de fauna silvestre que sean encontrados dañados puedan retornar sin ningún problema a su hábitat natural con sus instintos animales intactos".
El acuerdo contempla la completa remodelación del Hospital S.O.S. Buin Zoo, ya que la casa de estudios superiores se hará cargo de la construcción de nuevas instalaciones -en un plazo cercano a los 2 años- que no sólo servirán para atender a los tradicionales pacientes, los animales del zoo, sino además para quienes lleguen por atención médica veterinaria, ya que el centro está abierto a la comunidad.
La idea es que albergue tres consultas: una sala de procedimiento de hospital; salas de hospitalización para animales exóticos, infecciosos y no infecciosos; salas de cirugía y de radiología; entre otros.
A cambio, los alumnos de la carrera de veterinaria la UNAB podrán realizar en forma exclusiva su práctica en el recinto. Además, el convenio le permitirá a estas dos instituciones efectuar investigaciones y una serie de nuevos proyectos en áreas que en Chile no se realizan, pues no existe la infraestructura adecuada para hacerlo, como es la rehabilitación de fauna silvestre con estándares internacionales o el desarrollo de la clínica de animales de zoológico, generando nuevos polos de desarrollo.
LOS OTROS CENTROS
Poco reconocida es la labor que hacen los pequeños centros de rehabilitación de animales. Una de ellas es el Centro de Rehabilitación y Rescate de Primates, dirigido por Elba Muñoz, y que está ubicado en la comuna de Peñaflor. El centro alberga poco más de cien monos, de 7 especies distintas, que han sido rescatados del tráfico ilegal de animales exóticos. La mayoría corresponde a decomisos a particulares, circos, zoológicos, laboratorios y algunos han sido entregados en forma voluntaria por las personas que los mantenían como mascotas.
El centro salió a la luz pública por el conocido caso del mono Toto, que sufrió vejaciones en un circo durante años, y que tras ser liberado en 2003, hoy corre libre en una selva protegida.
Otro ejemplo es el Centro de Rehabilitación de Fauna Silvestre de Codeff, donde viven cerca de 200 animales, entre ellos, pumas, zorros chilla y culpeo, loros de distintas especies, coipos y queltehues en su recinto del Cajón del Maipo.
Las especies llegan por dos vías: a través de decomisos o entregas voluntarias gestionados por el SAG y la concurrencia voluntaria de personas dueñas de animales heridos o mascotas exóticas, cuando descubren que fueron ingresadas al país en forma ilegal.
En este centro, es posible también apadrinar a algún huésped aportando una cuota mensual que sirve para su alimentación y medicamentos; con la posibilidad de visitarlos dos veces al año.
También está el Centro de Rehabilitación de Fauna Silvestre de la Universidad Austral de Chile, cuyos primeros huéspedes fueron los cisnes víctimas del desastre ambiental del Santuario del Río Cruces. Hoy, este recinto alberga aves rapaces, acuáticas y marinas, loros, coipos, zorros y pudúes.
La Unión de Ornitólogos de Chile, en tanto, se preocupa de las aves rapaces en riesgo, en su centro de rehabilitación de Talagante. Allí las cuidan y recuperan de maltratos, tras ser -en su mayoría- confiscadas por parte del SAG. Cuando se consigue la rehabilitación total de las aves, se preocupan de que su nuevo hogar corresponda a áreas silvestres protegidas.