
Martes 25 de enero de 2011| por LA NACION.CL
Horas después de que el ministro de Defensa, Andrés Allamand, recibiera de manos del propio comandante en Jefe de la Armada, Edmundo González, el sumario interno por presuntas irregularidades en la Regata Bicentenario, el asesor de la Comandancia, vicealmirante en retiro Cristián Millar, presentó su renuncia.
Ello, luego de que Millar se viera involucrado en anomalías ya que, de acuerdo al sumario, se desempeñaba como asesor comunicacional del comandante González y, en paralelo, era director ejecutivo de la empresa CPA Comunica, que manejó las relaciones públicas de la Regata y que también pertenece en parte a Cristián Pizarro, agregado cultural de Chile en España.
La entrega del informe se enmarca en los últimos cuestionamientos que han surgido por el manejo de fondos en materia de defensa, luego de que se conociera la solicitud de compra de una casa por un monto cercano al millón de dólares para el ex Jefe del Estado Mayor Conjunto, Cristián Le Dantec - que culminó con el uniformado fuera del cargo- y la polémica salida del ex ministro Jaime Ravinet de la cartera, tras cuestionamientos por la compra de un puente mecano para la región del Biobío.
Según el informe, se habría detectado un traspaso irregular de seis millones de pesos a Cristián Pizarro Allard, quien se desempeña actualmente como agregado cultural de la Embajada de Chile en España, desde la llegada a la legación diplomática del RN Sergio Romero.
De acuerdo a lo publicado en el portal El Dínamo, Pizarro Allard intentó el reintegro de los montos a través de un trámite notarial en Valparaíso, lo cual fue rechazado por la propia Contraloría.
Según el portal de noticias, Alejandro Vera, presidente de inversiones y asesorías Pizarro S.A -dueña de CPA Comunica-, admite que efectivamente, entre enero y junio de 2010, se produjo un "error de apreciación" debido a la asesoría personal de Pizarro -quien llevaba años prestando servicios de comunicaciones a esta rama de las Fuerzas Armadas- y a los servicios generales que CPA comenzó a ofrecer a la Armada, desde principios de 2010, luego de adjudicárselos por licitación pública.