
Jueves 18 de marzo de 2010| por Anglica Meneses
"Desde esta presidencia no ha habido ninguna intención de negarle la palabra a ningún diputado, diputada, ni menos al diputado Farías", fueron las palabras que usó la presidenta de la Cámara Alejandra Sepúlveda (PRI) para excusarse por el comportamiento que llevó al PPD Ramón Farías a presentar una moción de censura contra la mesa.
La parlamentaria -que no dejó hablar a Farías en la sesión del martes y que antes había protagonizado otro impasse con Fidel Espinoza (PS), además de haber querido imponer los nombres de los integrantes de las comisiones sin participación de las bancadas- recalcó que "con la buena voluntad de todos estamos seguros que esta Cámara cumplirá sus funciones y se garantizará el pleno ejercicio de los derechos de los diputados y las diputadas".
Con ello, llamó a votar la censura, momento en que Farías anunció el retiro de la reclamación, señalando que "entiendo que la presidenta está entregando sus excusas por los hechos que motivaron nuestra presentación".
Subrayó que la presentación "no fue motivada por revanchismo político ni ánimo de entorpecer la labor de la corporación", apuntando que actuó como jefe de la bancada de diputados PPD y no de manera personal, además de contar con el respaldo de otras bancadas de la Concertación.
Así, se dio por superada la polémica en torno a la forma de conducir la Cámara por parte de Sepúlveda, quien fue elegida gracias a la alianza entre RN, la UDI y el PRI, lo que dejó fuera de la mesa y de la presidencia de todas las comisiones a las bancadas de oposición.