
Lunes 23 de julio de 2012| por Lautaro Muñoz - foto: UPI (Archivo).
-¿Qué lecciones saca de lo ocurrido con la votación del informe sobre el lucro en la educación superior?
-A lo menos saco un par de lecciones. La derecha cuando tiene que defender el bolsillo y el dinero de sus patrocinantes se aglutina férreamente. La segunda lección es que hay parlamentarios de la oposición que realmente le deben una explicación al país y al movimiento estudiantil. Es inaceptable lo que pasó, sobre todo con aquellos que se fueron sin ni siquiera parearse ni dar una explicación.
-Son varios, incluso el diputado de su partido Jorge Sabag, que dijo que no votó porque estudió en la Universidad del Desarrollo.
-Esa explicación la encuentro horrible, da vergüenza ajena. No es causal de inhabilidad que haya estudiado en esa universidad. Si él hubiese tenido una legítima duda en torno a la materia y hubiese hecho la consulta al secretario, le aseguro que le habría dicho que no era causal de inhabilidad. No sólo debe dar una explicación, sino que después de dar esas razones, debe dar las verdaderas razones por las que no votó.
-¿No es malo este desorden en la oposición, que en un año más debe presentar una alternativa de Gobierno?
-Hay que dimensionar las cosas. Yo me siento avergonzado de lo que pasó, pero si usted habla con la gente del movimiento estudiantil y los padres y apoderados, como lo he hecho yo en mi distrito, el espectáculo que ellos encuentran más grosero es el que hizo la derecha en la votación. Los dirigentes están con razón descontentos con los nuestros que no votaron. Pero cuando apuntaban en la sala no era a los de oposición, sino que a los parlamentarios de la derecha que están a favor del lucro.
-Pero hay desconfianza con la Concertación. ¿No se corre peligro que esa desconfianza crezca con el desorden que se ve?
-Creo que este es un país que hasta hace 2 años lo hacíamos crecer entre todos. Lamentablemente, eso ahora en los últimos 2 años no ha pasado, porque hay un Gobierno que se sienta a escuchar y no dialoga, un Gobierno que actúa como patrón de fundo. Ellos ganaron la elección, cuestión que es cierta, pero no aprendieron a que el país lo construimos entre todos.
-Si bien las encuestas muestran mal al Gobierno, la Concertación se ve peor y sigue sin alinear a sus parlamentarios.
-Puede ser que tenga un impacto. Creo que cuando la gente sanciona a la Concertación como coalición política muchas de estas cosas es lo que la gente castiga. Pero hay que mirar las encuestas en cuanto a la gente que se declara de oposición. Para qué voy a decir cuál es el respaldo que tiene la Presidenta Bachelet, el mayor porcentaje de aceptación y el menor porcentaje de rechazo y cualidades personales muy valoradas. Uno tiene que también mirar eso y que la ciudadanía nos está diciendo: Queremos a la Presidenta Bachelet, pero no con la Concertación que tuvimos en el Gobierno anterior. Eso es una lectura que uno tiene que tener presente.
-¿Qué debería pasar con los parlamentarios que no apoyan los planteamientos de la oposición? Algunos se repiten el plato.
-Es lamentable pero es así. Cada uno de los partidos en el caso de los que son militantes tendrá que evaluar la importancia que le da a estos comportamientos. Personalmente, creo que al momento en que cada partido decida repostular a sus parlamentarios tendrá que tener sobre la mesa el comportamiento que han tenido, sobre todo cuando hemos sido de oposición y las votaciones son tan estrechas.
-¿Sugiere que no los lleven de candidatos?
-Es una alternativa que no hay que descartar.
-¿Ha hablado con Jorge Sabag al respecto?
-Con Jorge tengo muy buenas relaciones personales, pero obviamente muchas diferencias políticas. Uno puede no compartirlas o no entenderlas. Si ustedes miran las votaciones políticas más difíciles que hemos tenido, por alguna coincidencia o Jorge vota con la derecha o no está en la sala. Eso no puede ser y ha pasado muchas veces.