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Jueves 10 de junio de 2010| por Jorge Marn / La Nacin
Hablar del director Ridley Scott es sinónimo de perfección. Y es que, pese a que no todas sus películas son obras maestras como "Alien" o "Gladiador", hay un claro factor común: la meticulosidad que el cineasta plasma en cada uno de sus trabajos.
Ahora, en esta nueva aventura, se vuelve a asociar con el siempre correcto Russell Crowe para intentar resolver una simple pregunta: ¿quién fue Robin Hood?
Muchos han intentado contar la leyenda del arquero renegado que robaba a los ricos para dar a los pobres, siendo la visión más aceptada la de ese pícaro personaje de mallas verdes que gobernaba los bosques.
Pero Ridley Scott decidió explorar los orígenes del héroe popular, armando una historia.
"Robin Hood", que más que un remake de lo tantas veces hecho con el personaje es un relato sobre sus orígenes, motivaciones y camino hacia ser lo que cuentan las leyendas. Algo asi como "Robin Hood: Begins".
En la Inglaterra del siglo XIII, Robin Longstride (Russell Crowe) es un magnífico arquero parte del ejército del Rey Ricardo Corazón de León que combate a los franceses.
Pero luego de la muerte del Rey, decide volver a casa y entregar la corona del Rey Ricardo a su hermano y sucesor al trono, Juan.
Este nuevo gobernante empieza a dirigir el país de manera injusta y opresiva. El odio del pueblo comienza a crecer cuando el nuevo Rey decide cobrar abusivos impuestos a la gente, utilizando para eso a su amigo Godfrey (interpretado por un soberbio Mark Strong) quien tiene mano dura y no duda en incendiar todo lo que se le cruza en el camino.
Todo esto pone al pueblo en contra del Rey, y Robin Longstride se elevará como un improvisado líder que estará dispuesto a defender a su patria, a los desvalidos y sobre todo a Lady Marion (Cate Blanchett) y su pueblo Nottingham de la destrucción.
La idea de esta nueva visión, era presentar una historia con fundamentos, más lógica y profunda, una de motivaciones y que generara cimientos, y lo consigue.
Todo esto acompañado de notables secuencias épicas y enfrentamientos monumentales que, de la mano del director, bordean la perfección estética.
Claramente Scott tiene un talento nato para plagar de energía escenas de lucha, y de igual manera, emoción y épica, pero pese a esto a veces falla en que ese dinamismo visual vaya a la par con el del relato.
Quizás "Robin Hood" peque de excesivo metraje y una que otra relación poco efectiva entre personajes (como el romance de rigor), pero aún así, es una experiencia impagable y una cátedra de buen cine. Un espectáculo totalmente recomendable y una más que correcta película de aventuras.