Rusia y EEUU abren negociaciones nucleares, sin muchas esperanzas

Las dos potencias reanudaron este lunes el diálogo en Viena, una negociación amenazada desde el principio por la insistencia de Washington de incluir a China, idea que Pekín rechaza.

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Estados Unidos y Rusia reanudaron este lunes en Viena las negociaciones sobre el control de armas nucleares, un diálogo amenazado desde el principio por la insistencia de Washington de incluir a China, idea que Pekín rechaza.

El presidente estadounidense, Donald Trump, presiona para que Pekín participe en un futuro acuerdo que sustituiría al tratado bilateral New START, concluido en 2010 y que expira el 5 de febrero de 2021.

Pero China rechaza participar en negociaciones tripartitas, por lo que el lunes las negociaciones comenzaron a puerta cerrada en presencia sólo de las delegaciones rusa y estadounidense en un palacio de la capital austriaca.

El embajador Marshall Billingslea, representante del presidente estadounidense para asuntos de desarme, y el viceministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Sergei Riabkov, lideran las discusiones que deberían prolongarse hasta el martes y sobre las que los expertos vaticinan un fracaso. 

“El gobierno de Trump no tiene planes de extender el New START en este momento y busca utilizar el desinterés de China en las negociaciones trilaterales como una excusa cínica” para abandonar el tratado, dijo a AFP Daryl Kimball, director de la organización independiente estadounidense Arms Control Association.

Bandera china sin China

El New START o START III (Tratado de Reducción de Armas Estratégicas), que se inscribe en el marco del desarme progresivo previsto por el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP, por sus siglas en inglés) de 1968, limita el número de lanzadores misiles nucleares estratégicos a 700 y el número de ojivas nucleares a 1.550.

Estados Unidos justicia su exigencia de incluir a China por la capacidad nuclear, en rápida expansión, de Pekín.

El embajador Marshall Billingslea lamentó el lunes “la ausencia” de una delegación china en Viena en un tuit con una foto de la mesa de negociación y los sitios vacíos flanqueados por pequeñas banderas chinas.

“Pekín se sigue escondiendo detrás de la Gran Muralla del secreto sobre su auge nuclear, y muchas otras cosas”, comentó el representante estadounidense en ese tuit.

Esta foto provocó la réplica del lado chino. El director general del departamento del control de armamentos del ministerio de Relaciones Exteriores, Fu Cong, respondió directamente al diplomático reprochándole el haber colocado las banderas chinas en la mesa “sin el consentimiento de China”.

“¡Buena suerte por la extensión del New Start! Me pregunto cómo se puede caer tan BAJO”, tuiteó.

“Paso atrás”

Rusia y Estados Unidos aún poseen más del 90 por ciento de las armas nucleares del mundo, según el último informe del Instituto Internacional de Investigación de Paz de Estocolmo (SIPRI).

Washington tiene en 2020 unas 5.800 ojivas nucleares y Moscú unas 6.375, al tiempo que China dispone de 320, Francia 290 y el Reino Unido 215, según el instituto sueco.

China, que considera que su arsenal es mucho más bajo, se niega a participar en negociaciones tripartitas, pero se ha mostrado abierta a discusiones multilaterales.

Estados Unidos debería reducir drásticamente su stock, lo que crearía las condiciones para que otras potencias nucleares se unan a las conversaciones multilaterales”, tuiteó recientemente el ministerio chino de Relaciones Exteriores.

Rusia dijo que estaba preparada a prolongar el tratado New START, cuya desaparición sería un nuevo hito en la reanudación de la carrera armamentista.

“No prolongar [New START] sería un gran paso atrás”, advirtió el lunes Beatrice Fihn, de la Campaña Internacional para Abolir las Armas Nucleares (ICAN, por sus siglas en inglés), grupo que ganó el Premio Nobel de la Paz en 2017.

Donald Trump retiró a Estados Unidos de tres acuerdos internacionales de desarme: el acuerdo nuclear iraní, el Tratado sobre Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio (INF, por sus siglas en inglés) y el Tratado de Cielos Abiertos sobre verificación de movimientos militares y limitación de armas.

Para Shannon Kile, experta del SIPRI, dijo que “la era de los acuerdos bilaterales de control de armas nucleares entre Rusia y Estados Unidos puede estar llegando a su fin”.