
Viernes 11 de diciembre de 2009| por L. Ferraro / M. Prajoux / La Nacin
Ambiente triunfalista y discurso de cambio. Ésa fue la fórmula que empleó ayer el candidato de la derecha, Sebastián Piñera, para poner fin a su campaña en un masivo acto que convocó ayer a cerca de miles de personas en la intersección de Alameda con Portugal, donde se instaló un escenario con pasarela y "estrella del cambio" incluidos.
Todo lo anterior, acompañado por la receta típica del abanderado: su familia en pleno reunida en torno a su candidatura; la presencia de figuras de la UDI y RN y, ante todo, la convocatoria de un público masivo, el mismo que llegó en parte atraído por los tickets gratuitos de Metro que repartió el abanderado, los traslados en buses desde las comunas periféricas y el show de Los Charros de la Comuna de Lumaco y el popular cantante tropical Américo.
Enfocado en proyectar una imagen de triunfo -que lo sitúe en el imaginario instalado en La Moneda-, Piñera dedicó los primeros minutos de su discurso a mostrarse como ganador.
En un podio, emplazado en medio del escenario, el empresario afirmó: "Faltan sólo tres días para que nuestros sueños comiencen a transformarse en realidad, para que el cambio, el futuro y la esperanza empiecen a llegar a todos los hogares chilenos, para que todos los chilenos puedan tener verdaderas oportunidades y aspirar a una vida más plena y feliz".
Sin grandes sorpresas, Piñera también dedicó un tramo relevante de los casi 30 minutos que duró su alocución a apuntar al desgaste de la Concertación y la necesidad de dar una oportunidad a la derecha de llegar al poder.
"La Concertación ha hecho cosas buenas -siempre lo hemos reconocido- pero ya pasó el tiempo de la Concertación y ningún mea culpa, y muchos menos de última hora, podrá engañar o confundir a los chilenos, que saben que la Concertación se agotó, que está con fatiga de material, que perdió el rumbo, la fuerza, las ganas y que sólo los une el afán de aferrarse al pasado y sus divisiones, y al poder y sus privilegios", dijo.
Ad portas de la elección, Piñera lanzó sus últimas cartas para llegar con su mensaje a los sectores más vulnerables -dueñas de casa, enfermos, la clase media, los sectores más vulnerables y los adultos mayores-, así como en las problemáticas ciudadanas más relevantes de acuerdo a la encuesta CEP: delincuencia, empleo, educación y salud.
Pese a las críticas a los gobiernos oficialistas, el empresario reiteró que "fortalecerá y ampliará la red de protección social" y enumeró las promesas que en esa línea ha anunciado durante la campaña, como el bono marzo, la jubilación para las dueñas de casa, el seguro de matrículas y dividendos, el Ingreso ético Familiar garantizado y la creación del Ministerio de Desarrollo Social "para derrotar la pobreza".
Al término del acto Piñera, congregó al escenario a un grupo de figuras de la Alianza, encabezados por los candidatos de RN a la Quinta Región Lily Pérez y Francisco Chahuán, quienes han protagonizado las campañas más agresivas con sus compañeros de lista, los gremialistas Marcelo Forni y Joaquín Lavín, respectivamente.
El protagonismo de Chahuán remarcó aún más la ausencia de Lavín -quien se restó de la actividad para participar de una caravana en Viña del Mar-, lo que fue veladamente criticado por sus compañeros de lista, lo que fue veladamente criticado por
Tanto el presidente de RN, Carlos Larraín, como Chahuán coincidieron en afirmar que era importante la presencia de todos los aspirantes al Parlamento para "apoyar al candidato".
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Larraín criticó a Bachelet El timonel de RN Carlos Larraín afirmó que la Presidenta Michelle Bachelet es "la jefa de campaña" del abanderado de la Concertación, Eduardo Frei, luego de que el Ejecutivo anunciara que impulsará en la agenda legislativa cinco proyectos de derechos humanos. A su juicio, la actitud de La Moneda "no es nueva" ya que "al activar los proyectos en derechos humanos en el Congreso pretenden instrumentalizar el tema con el objetivo de ganar votos". El gobierno definió los dichos de Larraín como "insolentes". |