
Miércoles 13 de octubre de 2010
"Estuve con Dios y estuve con el Diablo. Me pelearon y me ganó Dios, me agarré de la mejor mano y en ningún momento tuve miedo que Dios no me iba a sacar de esto", declaró Mario Sepúlveda, el segundo minero que fue rescatado desde las profundidades de la mina San José.
El locuaz operario, conocido por oficiar de conductor de los videos que enviaron los mineros atrapados desde el 5 de agosto en un socavón de 700 metros, fue el primero en dar declaraciones.
"Siempre supe que me iban a sacar, siempre tuve fe en los profesionales que hay en Chile y en el Gran Creador", confesó.
Acompañado por su esposa y sus hijos en el triage, el trabajador pidió que "por favor no nos traten como artistas ni como periodistas sino como trabajadores mineros. Nací para morir amarraito al yugo".
Sepúlveda abogó porque tras el desastre en la mina "el mundo laboral tiene que hacer muchos cambios".
"No podemos quedarnos en esto. El empresario tiene que dar las armas para que los mandos medios hagan cambios en términos laborales y los mandos medios no pueden quedar como han actuado hasta ahora", sostuvo.
Sepúlveda agradeció la ayuda entregada, especialmente a las familias, por el empresario Leonardo Farkas y también a "gente extraordinaria como la de Codelco que trabajaron para que nosotros saliéramos de esto".
Elogió, asimismo, la labor de médicos y sicólogos "que nos devolvieron a la vida. A 700 metros y sin vernos frente a frente ellos nos recuperaron".
Sepúlveda dijo también estar "orgulloso de tener un gobierno como el que tenemos hoy y de la gente que está trabajando con él".
"Confío mucho en las cosas que él (Piñera) hace, aparte de ser un empresario muy exitoso, se merece estar donde está porque la riqueza se la ha ganado con esfuerzo, con perseverancia", añadió.