
Martes 15 de mayo de 2012| por Nación.cl / Agencias - foto: EFE
El socialista François Hollande fue investido oficialmente este martes como Presidente de la República de Francia en una ceremonia en el palacio presidencial del Elíseo en que prometió reconciliar a sus conciudadanos y defender en Europa un nuevo pacto presupuestario que incluya medidas para estimular la economía.
"A partir de este día, usted encarna Francia, usted simboliza la República y usted representa al conjunto de los franceses", le dijo en el austero acto el presidente del Consejo Constitucional, Jean-Louis Debré.
Sus primeras palabras como Presidente fueron dirigidas a la necesidad de reconciliar a la nación. Hizo hincapié en la imparcialidad del Estado y en la necesaria unidad de los franceses e, invocando los valores de la República, prometió luchar "contra el racismo, contra el antisemitismo y contra todas las discriminaciones".
También se refirió a la constatación de que la situación heredada no es fácil, con "una deuda masiva, un crecimiento débil, un paro elevado, una competitividad degradada y una Europa con dificultades para salir de la crisis".
En el plano internacional, el Jefe de Estado afirmó que desea "abrir una nueva vía en Europa". "Dirijo a los franceses un mensaje de confianza. Somos un gran país que supo siempre superar los desafíos", agregó
"Mido el peso de los problemas que debemos enfrentar: una deuda masiva, un crecimiento débil, un desempleo elevado, una competitividad degradada, una Europa que sufre para salir de la crisis", dijo, recalcando inmediatamente después que "no hay fatalidad".
Hollande, que viajará este mismo martes por la tarde a Berlín para reunirse con la Canciller Angela Merkel, afirmó que propondrá a los dirigentes europeos un "nuevo pacto" que una la reducción de las deudas públicas a "un indispensable estímulo de la economía".
Insistió asimismo en la necesidad de reciprocidad en los intercambios comerciales de la Unión Europea con el resto del mundo.