
Viernes 15 de enero de 2010| por Cartas
Con perplejidad tuve la desagradable experiencia de escuchar al señor Fernando Paulsen, funcionario de Chilevisión, canal de TV del candidato Sebastián Piñera, denostando al diario La Nación en el noticiario matinal del 13 de enero. Según este supuesto periodista independiente, el titular del matutino, que destacaba la decisión de MEO de votar por Frei, no debiese haber sido ése. Según él, mostrando el diario de farándula de la cadena El Mercurio, Las Últimas Noticias, que había titulado con la tragedia de Haití, ésa debió ser la línea que correspondía a todos los medios.
Por supuesto, no se refirió para nada si en Chile existe libertad de prensa o no, líneas editoriales diversas u otros elementos indispensables y evitar agredir de esa forma desde su tribuna privilegiada.
Fernando Paulsen sabe que el señor Agustín Edwards, ultraderechista que complotó contra el gobierno de Salvador Allende desde Washington, es dueño de El Mercurio, Las Últimas Noticias y La Segunda. Con estos tres medios apoyó hasta el último día al dictador Augusto Pinochet.
El señor Álvaro Saieh, dueño de los diarios La Tercera, La Cuarta y La Hora, fue un destacado "académico" al servicio a la dictadura militar. En 1980 fue nombrado decano de la Facultad de Economía de la Universidad de Chile y en pocos días expulsó a 23 profesores, encabezados por el economista y sacerdote jesuita Mario Zañartu.
Al decir Fernando Paulsen que La Nación no hace lo que él considera buen periodismo, quizás también está en la perspectiva de Sebastián Piñera, que ha dicho que podría cerrar este medio de comunicación.
El diario La Nación se ha erigido y distinguido claramente como la alternativa editorial de chilenos aburridos de escuchar la monserga del cuasi Chile Far West que presenta cada noche por 15 ó 20 minutos el noticiario central de Chilevisión. Uno perfectamente podría decir que de esa forma sustentan editorialmente el concepto de "puerta giratoria" de la derecha. Es una opción censurable, pero la ejecutan; sin duda, nadie les dice nada, pero por lo mismo, Paulsen no tiene derecho a decir lo que dijo de La Nación.
Edgardo Reyes Saldías, periodista