
Sábado 16 de junio de 2012| por Claudio Leiva Cortés
En una cena de camaradería realizada el miércoles en La Serena, con motivo de los 79 años de la Policía de Investigaciones, el jefe máximo de la PDI de la Región de Coquimbo, prefecto inspector Adolfo Rocco Tachi, anunció que se acogía a retiro por “motivos personales”.
Pero lo que no dijo el alto oficial de la PDI, de 32 años de servicio en la institución, fue que estaba a punto de concluir el sumario en su contra por una denuncia de acoso sexual que presentó la subcomisaria Carolina Correa (28). La renuncia de Rocco no pudo llegar en peor momento y la denunciante lo lamenta.
Carolina Correa afirma que los argumentos del prefecto son “irrisorios, está intentando eludir sus responsabilidades para evitar sanciones que perjudicarían su retiro. Él no tiene limpia su hoja de vida en la PDI porque es conocido por sus malos tratos. Yo creo que le exigieron la renuncia”.
- ¿Justo cuando están de aniversario?
- Exactamente. Las presiones deben haber sido demasiadas después de que el caso salió en la prensa. Pero lo más extraño es que echaron al denunciado y a la denunciante y aún no hay un pronunciamiento oficial de la PDI sobre este tema. El sumario ahora está en poder del prefecto Juan Baeza (segundo al mando de la PDI).
- ¿Por qué te dieron de baja?
- Por tener más de 6 meses de licencia médica por depresión severa, lo que se ajusta al reglamento, pero yo creo que es un castigo por haber denunciado. Así lo tomo yo, porque el departamento de Bienestar de la PDI jamás se me acercó para ofrecerme ayuda. Todo lo contrario, sólo me contactaron para atacarme.
- ¿Qué viene ahora?
- Los abogados de la ANEF Felippo Rossi y Rodrigo Santis presentaron un recurso de protección contra el decreto que me da de baja, porque el conducto regular de la PDI no sirve. Echan al denunciado y a la denunciante y todavía no hay un pronunciamiento oficial de la institución. En la PDI una mujer no puede denunciar acoso sexual.
- ¿Qué pasa si se confirma tu baja?
- Pierdo el trabajo y no recibo ningún beneficio, pero más que eso me importa que se sepan las verdaderas razones por las que me están echando y por las que renunció el prefecto Rocco. A mí por denunciar y a él por este acoso sexual grosero. Ojalá que después de esto lo piensen dos veces antes de acosar a una mujer en la PDI. Esa sería mi mayor victoria.