
Viernes 10 de febrero de 2012| por Nacion.cl - foto: La Red
“Las pruebas demostraron ser ridículas, por eso estoy sobreseído hace 4 meses”, declaró Pablo Morales, sindicado como líder del “caso bombas” y que –según precisó- había estado reacio a tocar el tema por el impacto emocional que en él tuvo y para no seguir profundizando.
En entrevista con el programa Mentiras Verdaderas de La Red, el ex lautarista explicó que “el gran motivo por el cual me involucraron fue mi pasado político”, agregando que “pude haber cambiado de vida, pero la policía no lo cree. Soy un sospechoso de siempre”.
Morales hizo un análisis crítico de su pasado de militancia y aclaró que no repetiría sus acciones. Sin embargo, puntualizó que no se arrepiente de lo realizado, porque “en ese momento pensé que era la vía correcta”.
El entrevistado repasó algunas de las pruebas que lo incriminaban como líder del grupo que realizó bombazos en distintos puntos de la capital, entre las que destacó el poster de Axel Rose, un saco de carbón al lado de una parrilla, una bolsa de pasas y algunos libros.
Además de eso, Morales explicó que la vinculación que le hicieron con grupos anarquistas se debe a que en una oportunidad asistió a una casa okupa para una actividad musical y la fotografía de ese evento fue utilizada como elemento probatorio de su cercanía con esos movimientos.
Consultado sobre qué busca ocultar el Gobierno, asumiendo que el caso se tratara de un montaje, el ex Mapu expresó que “tiene que justificar su propio discurso, este gobierno fue elegido –entre otras cosas- por un fuerte discurso hacia la seguridad pública. Entonces, ante los escasos resultados en este caso en particular (…) Requerían una respuesta represiva y que diera punto final a este tema”.
En ese momento –añadó- “actuaron con apresuramiento, con desesperación y con mucho cálculo político”.
A su juicio, “el montaje lo idea la policía, ella es quien convence con sus argumentos al fiscal y al Ministerio del Interior y ellos dos -trabajando coordinadamente y confabuladamente-, deciden desatar esta operación política”.
En esa “operación”, finalizó, la "figura mediática” del fiscal Alejandro Peña fue fundamental.