
Jueves 5 de agosto de 2010
El alcalde de Santiago, Pablo Zalaquett, dio a conocer su indignación por los estudiantes que esta madrugada protagonizaron una toma fantasma en el Instituto Nacional.
Esta mañana, cerca de las 5:00, 17 alumnos encapuchados irrumpieron en el recinto educacional, intimidaron al nochero y encadenaron los accesos, para luego huir antes de que llegaran efectivos de Carabineros.
Zalaquett calificó de cobardes a los estudiantes y no descartó que existan expulsiones si son identificados los responsables. "Lo considero repudiable, cobarde entrar encapuchado, uno tiene que dar la cara, esa no es la juventud que queremos".
"Acabo de hablar con el rector y me dijo que el centro de alumnos le afirmó que no participaron de esto", agregó.
El edil manifestó que los responsables "tendrán que responder por los daños materiales".
Zalaquett afirmó que, en la medida que la justicia lo avale, "creo que corresponde el cambio de colegio, o sea, en buen chileno, una expulsión. Tiene que doler esto, no puede ser gratis. Imagínese que yo llegue a mi oficina, alguien rompiera la municipalidad y nadie dijera nada".
"Yo no quiero ser el alcalde que pasó por Santiago y dejó que hicieran lo que quieran, porque creo que uno de los deberes, si estoy a cargo de la educación pública en Chile, es formar a los jóvenes, no solamente en conocimientos, sino que también en valores", añadió.
La autoridad comunal se refirió al caso del alumno Nicolás Pizarro que fue expulsado del Confederación Suiza, pero que debió ser reintegrado por orden de la justicia. "Me siento decepcionado por al menos una parte pequeña de la justicia chilena. Yo cancelé la matricula de un joven del centro de alumnos del liceo Confederación Suiza, que en forma encapuchada entró al colegio, hizo una toma y lo destrozo, y la Corte de Apelaciones nos obligó a recolocarlo nuevamente en el colegio", aseveró.