
Lunes 8 de febrero de 2010
"Con el espíritu cívico habitual", según destacó la misión de observadores de la OEA, los costarricenses acudieron ayer a votar en una elecciones tranquilas y donde la continuidad parecía tener la ventaja.
Y es que hasta último minuto la candidata del oficialista Partido Liberación Nacional (centroderecha), Laura Chinchilla, era la aspirante con mayores posibilidades de quedarse con la Presidencia, convirtiéndose así en la primera mujer que ocupa ese cargo en la historia de ese país.
Toda la semana, líderes nacionales e internacionales habían destacado el civismo de los costarricenses y la fortaleza de la democracia de ese país centroamericano.
Y ayer las misiones de observadores y las autoridades electorales lo recalcaron.
"Aquí no hay pasionismo, la gente ve esto con normalidad, es una fiesta cívica real, cosa diferente de lo visto en el resto de los países de Centroamérica", donde los comicios generan grandes tensiones, declaró el salvadoreño Carlos Araujo, uno de los 200 observadores internacionales.
TRADICIONES Y COSTUMBRES
La jornada comenzó respetando una tradición religiosa. Casi todos los candidatos a la Presidencia asistieron a una misa celebrada en la Catedral de San José por el arzobispo Hugo Barrantes, quien llamó a los postulantes a suceder al Presidente Óscar Arias a que "no olviden las promesas" que hicieron durante la campaña.
Chinchilla, ex vicepresidenta de Arias, se sentó en la ceremonia religiosa entre dos rivales: el populista de derecha Otto Guevara y el socialcristiano Luis Fishman.
Luego varios candidatos comulgaron, salvo Fishman (que es judío) y Guevara, que es divorciado.
En tanto, Ottón Solís, candidato del centroizquierdista Partido Acción Ciudadana (PAC), inició su día ordeñando vacas en su casa en la localidad de Pérez Zeledón, al sur de la capital.
Luego de votar Chinchilla dijo sentir "mucha ilusión. Se han desbordado las expectativas de cariño y estoy muy agradecida".
Asimismo, Guevara, que la seguía en los sondeos preelectorales, reiteró su discurso de "hacer el cambio ya" y pidió a los electores que lo eligieran para "liderar las transformaciones que Costa Rica necesita en cuatro años con más seguridad, más y mejores empleos".
Solís, en tanto, ofreció una conferencia de prensa a media tarde, en la cual confirmó estar confiado para ganar las elecciones con el 46% de los votos.
Para que alguno de los candidatos se quedara con la Presidencia en primera vuelta debía obtener más del 40% de las preferencias. De lo contrario, los más votados debían ir a una segunda vuelta programada para el 4 de abril.
Más de 2,8 millones de ciudadanos fueron convocados para elegir al sucesor del Presidente Arias, dos vicepresidentes, 57 diputados y los regidores de los 81 municipios del país.