
Jueves 5 de noviembre de 2009| por Editorial
El Congreso Nacional ha concluido la tramitación del proyecto que establece nuevas normas para las técnicamente llamadas empresas de menor tamaño (EMT). Las disposiciones configuran lo que se conoce como Estatuto Pyme y constituye un marco de reglas orientadas a promover y facilitar el emprendimiento privado. La iniciativa gubernamental viene a satisfacer una extendida demanda de los pequeños y medianos empresarios, quienes persistentemente han reclamado un tratamiento diferenciado desde el Estado y el mercado que considere las asimetrías de competencia en una economía abierta como la chilena.
El principio general que orienta el cuerpo legal es el de flexibilidad, entendida ésta no en un sentido de precarización del empleo, desregulación o incumplimiento de las leyes comunes, sino en una línea preventiva, capacitadora, menos punitiva y con mayor apertura a la provisionalidad inicial de operación de pequeños y medianos productores.
De esta manera, la legislación considera adaptaciones administrativas para la obtención de patentes, inicio de actividades, fiscalización sanitaria y laboral, y simplificación de trámites. En materia de organización y asociación se establece la instalación de una división de EMT en la cartera de Economía -ministerio responsable de apoyar a las pymes en su desarrollo y acceso a los planes de fomento estatales- y la formación del Consejo Nacional Consultivo de la Empresa de Menor Tamaño, un espacio de coordinación de amplia representatividad de los sectores ligados a este tipo de actividad (Corfo, Sercotec, municipios, gremios y universidades, entre otros grupos públicos y privados).
En lo que probablemente sea una novedosa institución, se establecerá un mecanismo de intervención y mediación ante situaciones de insolvencia de alguna EMT, procedimiento que incluye el apoyo a la reestructuración o la simplificación del cierre si fuera lo correspondiente.
Este estatuto especial se trata, en resumen, de un conjunto de medidas que apunta a fortalecer el área de la producción y comercio que más fuentes de trabajo genera en el país. La reactivación de la economía exige que las pymes se pongan de pie y reconstruyan el tejido fundamental de oferta y empleo con que contribuyen al crecimiento. En este ámbito, el Estado tiene una función de reasignación y redistribución clave para que los actores del mercado compitan en la mayor igualdad posible. Es de esperar que los otros participantes del juego, los grandes poderes compradores y la banca, hagan su parte en esta materia.
Este diario no es ajeno ni un observador externo al proceso de fortalecimiento del emprendimiento de las personas. Desde principios de año se ha publicado en estas páginas un suplemento semanal que bajo la identidad de "EMT" ha procurado acompañar las demandas legales y de financiación de las pymes, sus experiencias productivas, esperanzas y desafíos, y responder a sus necesidades de capacitación. Esta opción editorial se ha basado en lo imprescindible de este tipo de organización económica para el desarrollo nacional. Por esto el estatuto también es nuestro.