
Domingo 8 de julio de 2012| por Susana Lahore - foto: EFE
En medio de una semana decisiva en México, tras unas disputadas elecciones generales, acusaciones de fraude y reconteo de votos, finalmente el Partido Revolucionario Institucional (PRI), se quedó con la Presidencia.
Esto, lejos de ser el final de las disputas, abre muchas interrogantes sobre el futuro del nuevo Gobierno del PRI y de los movimientos que denuncian los vicios políticos que han sido repudiados por miles de mexicanos en las calles.
En este marco, analistas chilenos nos aportan sus puntos de vista para tratar de entender el escenario en que tendrán que moverse, tanto el electo Presidente Enrique Peña Nieto como sus detractores.
Sobre las denuncias hechas por el candidato izquierdista Andrés Manuel López Obrador (conocido como AMLO) sobre los “fraudes” y vicios en las elecciones, el académico de la Universidad Diego Portales, Mauricio Morales, cree que “ponen en tela de juicio la legitimidad de la institución federal electoral”. Con esto “daña una vez más la intencionalidad democrática que tanto ha costado construir en México”, asegura.
Pero Morales no ve mucho futuro a los alegatos. “AMLO está perdiendo por unos 4 millones de votos, eso es una derrota inapelable. Distinto fue en la elección anterior de 2006, cuando perdió por alrededor de un 0,5%”.
Lo mismo opina el analista internacional del Centro de Estudios Avanzados de la Universidad de Santiago, Pablo Lacoste, quien afirma que “la diferencia (de votos) es suficientemente amplia como para considerar que esto es una sobreactuación; ha actuado de una manera exagerada AMLO al exigir que se haga todo el recuento del voto por voto”.
Pero Lacoste considera útil para la democracia que se realicen estas denuncias. “Está bien, yo creo que lo mejor para fortalecer la democracia es invertir un poco de energía y tiempo para que el resultado sea absolutamente indiscutible y sobre esa base de legitimidad poner en marcha la nueva etapa del PRI”, opina.
Morales también apuntó al movimiento estudiantil “#Yosoy132”, que hizo campaña contra el PRI antes de las elecciones y ahora le declara la guerra al candidato ganador de los comicios. “Si el movimiento no fue capaz de derrotar en las urnas a Peña Nieto, parece razonable que se pongan de lado del opositor”, dice Morales, pero estima que estos grupos no tienen alguna posibilidad de “derrotar” al futuro Gobierno del PRI, aunque sí van a ser un “actor de veto más o menos sistemático para la administración presidencial”.
Para Lacoste esto puede ser un buen elemento a la hora de mantener al Gobierno del PRI constantemente bajo observación. “El movimiento juvenil que está en las calles le va a marcar una cierta presión para que el PRI no se sienta ahora dueño absoluto del poder; así es que, desde ese punto de vista, es positivo”, aclara.
Morales, en tanto, cree “muy probable que, en el inicio de su Gobierno, Peña Nieto se tenga que enfrentar a movilizaciones ciudadanas cuya finalidad sea criticar a un partido que aparenta, según los estudiantes, volver con las mismas prácticas que tuvo durante el viejo periodo autoritario”.
Luego de estar 12 años lejos del poder, Peña Nieto devolvió el Gobierno Nacional al PRI, pero estará constantemente cuestionado y vigilado para probar que esos “vicios” del pasado son etapa superada.
“Esa es la promesa, que la vieja elite no retorne al poder y, en segundo lugar, que no se repitan las malas prácticas”, dice Morales.
Su desafío parece dual: “Por un lado, reducir los niveles de pobreza y desigualdad en México y, por otro, tratar de reducir los niveles de violencia”, aclara.
Para lograr esto, agrega, “Peña Nieto tendrá que realizar necesariamente un Gobierno de coaliciones”.
Y Lacoste apunta: “Va a tener que haber un gran esfuerzo por parte del Estado para poder dejar atrás el pasado del PRI”.
Y sobre el flagelo más grande de México: el narcotráfico, el analista de la Diego Portales creer que el PRI tendrá que “decidir si lo va a combatir con las antiguas prácticas o si va a continuar por la misma senda que lo ha hecho hasta ahora el PAN” y que ha fracasado.
“¿Podrá este muchachito, que irradia una imagen más bien frívola y liviana, hacer frente a estos enormes poderes de la corrupción y de la mafia?”, se pregunta al respecto Lacoste. “Bueno habrá que ver, esta es la interrogante, todos estamos esperando que él tenga la fortaleza necesaria para soportar estos grupos de poder” presionándolo, apunta.