
Viernes 10 de febrero de 2012| por EFE - foto: EFE
Líderes sindicales y estudiantiles chilenos denunciaron este viernes en Ginebra, Suiza, ante distintas instancias de la Organización de Naciones Unidas (ONU) la “criminalización” en Chile del “movimiento de protesta social”, que surgió el año pasado para reclamar una educación gratuita y de calidad.
Los representantes encabezados por la vicepresidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECh), Camila Vallejo, se reunieron con la alta comisionada para los Derechos Humanos del organismo, Navi Pillay, y el director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el chileno Juan Somavia.
En la oportunidad los estudiantes plantearon que una prueba de esa situación es la ley del gobierno que busca establecer sanciones para quienes realicen manifiesten en las calles que terminen con desames, o bien realicen ocupaciones de edificios como los colegios conocida como “Ley Hinzpeter”.
Según Vallejo la iniciativa legal “penaliza con tres años de cárcel toda forma de protesta social que se desarrolló en 2011, como ocupaciones de servicios públicos, cortes de tráfico y otras formas de ocupación pacífica, y no sólo a los que comenten estos actos, sino a los que los convocan”.
Añadió que “la represión no sólo pasa por el amedrentamiento político y amenazas constantes, sino también por la represión física y las detenciones ilegales que hoy aumentan dentro de un marco ilegal”.
La dirigente estudiantil señaló que “parece que no hay conocimiento pleno en la ONU de lo que pasa en Chile, no está suficientemente claro”, y se mostró confiada en que los contactos mantenidos en Ginebra, donde tienen su sede los organismos de la ONU especializados en derechos humanos, sirvan para desvelar lo que ocurre en el país sudamericano.
Subrayó que espera que visiten pronto Chile los relatores de la ONU sobre Educación, Libertad de Expresión, Tortura y Detenciones Extrajudiciales, ya que "éstas son temáticas muy sensibles en nuestros país".
Asimismo Camila Vallejo criticó la “imagen que se ha vendido de Chile en el exterior y que no corresponde a la realidad”. “Somos un país cada vez más desigual a pesar del crecimiento del producto interior bruto”, acusó.
La ex presidenta de la FECh, viaja acompañada de la secretaria general de las Juventudes Comunistas, Karol Cariola y el dirigente del Sindicato de Trabajadores Metalúrgicos, Jorge Murúa.
Cariola explicó que el "proyecto político" que defienden es uno "adaptado a nuestra realidad política y cultural, que es distinta a las de otras partes del mundo".
"Nosotros no queremos que todos sean comunistas ni somos dueños del movimiento, somos instrumentos del pueblo chileno", dijo.
Preguntada sobre la caída del modelo comunista en el pasado, aseguró sobre los jóvenes: "Aprendemos del pasado, de las experiencias vividas en otros lugares para construir un nuevo futuro".
Murúa, a su turno, sostuvo que existe el convencimiento dentro del movimiento social chileno de que "la represión y la persecución están aseguradas" para este año.
Como representante de los trabajadores, mencionó que explicará al director de la OIT "las violaciones de las leyes laborales y de las convenciones colectivas en Chile, que transgreden las regulaciones internacionales en materia de trabajo".
Con su visita a Suiza, los tres jóvenes finalizan una gira de poco más de dos semanas por Europa, durante la que cumplieron diversas actividades en foros sindicales y juveniles en Alemania y Suecia.
Esta visita ha sellado la voluntad de unir la lucha estudiantil en Chile a la de otros sectores, como la de los gremios sindicales y políticos con el objetivo de ser más fuertes, según explicaron.