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Miércoles 30 de septiembre de 2009| por Marcos Moraga
La comunidad cinematográfica del mundo ya lo tiene resuelto: el cineasta franco-polaco Roman Polanski debe ser liberado de inmediato. Polanski fue arrestado el fin de semana en Zurich, 31 años después de ser declarado culpable de tener relaciones sexuales con una niña de 13 años y luego huir de Estados Unidos.
Ayer, el productor Harvey Weinstein -uno de los empresarios más influyentes de la industria cinematográfica- escribió un editorial para el diario The Independent de Inglaterra, donde anuncia un "lobby" mundial para liberar a su amigo en desgracia: Weinstein interpeló a todos, desde Arnold Schwarzenegger, gobernador de California, hasta el Presidente de Francia, Nicolás Sarkozy.
"La teoría que está en el aire es que Suiza cooperó y actuó sobre una orden de extradición largamente dilatada por los Estados Unidos debido a sus propios problemas derivados de la crisis financiera", teorizó Weinstein, definiendo a Polanski como "un chivo expiatorio" que ya "cumplió su condena".
El esfuerzo del productor se suma a una carta ya respaldada por nombres como Woody Allen, Pedro Almodóvar, David Lynch y más de 100 otros firmantes quienes exigen la liberación inmediata del director de "El bebé de Rosemary". Los cineastas explican que Polanski llegó a un acuerdo con el juez del caso, que luego no se respetó.
UN FANTASMA
La detención de Polanski en Suiza dejó inconclusa la próxima película que preparaba el director, titulada "Ghost". La cinta es una adaptación para la novela de Robert Harris del mismo nombre y antes de su estreno, ya acarreaba polémica: se trata de la historia de un ex Primer Ministro de Inglaterra, el ficticio Adam Lang, basado en Tony Blair.
"Ghost" reúne un elenco con nombres como Pierce Brosnan, Ewan McGregor, Kim Cattral y Tom Wilkinson. El largometraje estaba en etapa de posproducción y con acuerdos de distribución pendiente para 2010. Con Polanski apresado, lo más seguro es que el filme sea estrenado en 2011. Pero al igual que la situación judicial de su director, todo lo que rodea a "Ghost" ahora es incertidumbre.