La parlamentaria sostuvo que “el Frente Amplio debe pasar de una alianza electoral a una alianza político social” y así convertirse en una herramienta para “mujeres, trabajadores, y estudiantes”.
“No somos la izquierda que se resigna y que se acomoda en el 20%. Somos la izquierda que sale a disputar las falsas soluciones que hoy día la derecha propone en desigualdad, en libertades, en narcotráfico, en violencias y en un sistema de desarrollo”.
Al ser consultada por las eventuales alianzas con la Democracia Cristiana y el Partido Radical en el marco del acuerdo administrativo de la Cámara, la diputada fue enfática: “Estamos construyendo un proyecto político desde el Frente Amplio, desde Revolución Democrática y es desde ahí donde estamos planteando el desafío”.
Además planteó que la oposición tiene para estos años grande desafíos, que tienen que “estar a la altura de las necesidades de los chilenos y chilenas”.