Los chilenos abrimos los ojos ante la realidad de malas prácticas a nivel empresarial, pero hay varias lecciones de las que aprender a nivel de directorios, compañías y consumidores, entre otros.
(Dr. Sebastián Briones Razeto, académico Facultad de Economía, Gobierno y Comunicaciones, Universidad Central): Existe un riesgo operativo evidente. Sin rediseños curriculares profundos, la reducción podría traducirse en una sobrecarga académica. Este fenómeno ya se observa en programas con siete o más asignaturas por semestre, por sobre estándares internacionales. Si se busca acortar la duración, también debiese revisarse la densidad formativa.
(María José Escudero, directora de Incidencia y Desarrollo de Fundación Ronda): La reducción de la jornada laboral es un avance relevante para la calidad de vida y la conciliación. Pero si no abordamos las brechas de acceso, corremos el riesgo de seguir construyendo un mercado laboral más justo sólo para algunos(as). En este Día Internacional del Trabajo, el llamado es claro: la inclusión no puede ser secundaria, debe ser parte central de cualquier transformación laboral.
(Paula Barros McIntosh, vicerrectora Investigación, Innovación y Postgrado, Universidad Central): Por ello la ambigüedad genera alerta y preocupación. Si el recorte no viene acompañado de una señal clara de inversión en el sistema nacional, entonces no estamos frente a una reforma, sino frente a un retroceso. Y en ciencia, retroceder no es sólo perder terreno. Es quedar fuera en un mundo que está cambiando vertiginosamente.