La expectativa por el recorrido que suma 10 estaciones en un lapso de 20 minutos de traslado fue tal que la gente se concentró los accesos de cada una de ellas para vivir de los primeros la experiencia de encontrarse con estaciones con máquinas dispensadoras de tarjetas Bip!, otras para cargar, puertas de seguridad para evitar caer en los andenes y trenes sin conductor.
Aquí una muestra de cómo se está viviendo la incorporación de la línea morada a la red del tren urbano.