Según informó el vocero de la conferencia episcopal, Jaime Coiro, Scicluna debió ser internado en la Clínica de la Universidad Católica por presentar malestares que mantenía desde su viaje a Estados Unidos, sin embargo, se encuentra estable.
Tras la hospitalización del arzobispo, el Papa Francisco decidió que el proceso de escucha de los testimonios continué a manos del sacerdote español Hará Jordi Bertomeu, oficial de la Congregación para la Doctrina de la Fe que hasta el martes oficiaba como notario en este caso.
Coiro informó que los encuentros previstos para estos cuatro días, de martes a viernes, se van a mantener, salvo que alguna de las personas prefiera no asistir, pero hasta el momento no se ha recibido ninguna notificación de que alguien haya cancelado sus participaciones.
Además, el monseñor Scicluna está plenamente consciente de la situación, por lo que ha expresado su disposición de retomar lo antes posible sus funciones para poder sostener al menos algunos encuentros el viernes.