A juicio de la familia de Norambuena, una vez expirada la sentencia, éste sería remitido a Chile en manera ilegal para que finalmente pague por el asesinato del fundador de la UDI, quien fue abatido a balazos por miembros del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) el 1 de abril de 1991 cuando salía del Campus Oriente de la Universidad Católica, días después de haber negado su voto para indultar a terroristas en democracia.
La senadora gremialista subrayó que “eventualmente la condena por el secuestro estaría a punto de terminar su parte de reclusión absoluta, es decir, podría acceder a beneficios carcelarios. A partir de esto, el juez Mario Carroza habría vuelto a insistir en los procesos de extradición. Y aparentemente, por la información que han dado los medios, esto estaría fructificando”. “El comandante Ramiro no es ninguna blanca paloma. Es una persona que fue condenada y encarcelada en democracia en Chile, y en Brasil a 30 años producto también de un secuestro. Llama la atención esta voluntad de tratar de victimizarse por parte de él y su familia”, agregó van Rysselbergue.
La timonel de la UDI recordó que “#ellos hacen ver que esto es casi un complot, que las extradiciones las realizan los poderes judiciales a través de la Cancillería. Pero acá los gobiernos lo que pueden hacer es facilitar o impedir, como es el caso de Francia, donde dieron asilo político a Palma Salamanca”.
Consultada sobre qué significaría para su partido esta posible llegada del comandante Ramiro al país, afirmó que “significa una pequeña luz de esperanza, si es que pudiera concretarse, que los asesinos de Jaime Guzmán finalmente estuviesen cumpliendo condena por este crimen”. “No es posible que quienes mataron a un senador en ejercicio hoy día estén paseando cual turista en Francia, o con la posibilidad que ninguno cumpla pena de cárcel después de haberse fugado en una operación de película desde nuestro país”, concluyó.