La oposición ganó el control de la Cámara de Representantes y el Senado, con triunfos en Carolina del Norte, Carolina del Sur, Ohio, y bastiones republicanos como Texas, Iowa y Kansas, donde ningún demócrata había ganado el escaño desde 1932. Según CNN y NBC, los demócratas ganarían al menos 244 escaños en la Cámara, de un total de 435 curules.