Piñera y la Portabilidad Financiera: “Las personas tendrán la sartén por el mango”

El Mandatario explicó que esta normativa “va a reducir los costos, acortar los plazos y simplificar los trámites para aquellos que quieran cambiarse de una institución financiera a otra porque le ofrece mejores condiciones para sus créditos”.

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El Presidente Piñera promulgó este miércoles la Ley de Portabilidad Financiera, que facilitará los cambios de instituciones bancarias o servicios financieros tanto a las personas como a las pymes.

En la ceremonia, realizada en La Moneda, el Mandatario estuvo acompañado de los ministros de Hacienda, Ignacio Briones; Economía, Lucas Palacios, y Justicia, Hernán Larraín.

El Jefe de Estado explicó que esta ley “va a reducir los costos, acortar los plazos y simplificar los trámites para aquellos que quieran cambiarse de una institución financiera a otra porque le ofrece mejores condiciones para sus créditos”.

Piñera destacó que “en nuestro primer gobierno promulgamos la ley de portabilidad de la telefonía móvil. Hasta antes de esa ley, el número telefónico era propiedad de la compañía, pero gracias a esa iniciativa legal el número pasó a ser de la persona y eso les dio libertad a los usuarios, terminó con los clientes cautivos, lo que se tradujo en millones de cambios que significaron costos menores y mejores servicios”.

“La Ley de Portabilidad Financiera -añadió- apunta en la misma dirección, pero respecto de los créditos, de las deudas, porque con esta ley las personas se van a poder cambiar de banco o institución financiera y siempre van a poder elegir la mejor oferta, a quien les ofrezca mejores condiciones”.

El Mandatario ejemplificó: “Hoy cambiarse es caro, largo y engorroso. Para el caso de un crédito hipotecario de 1.000 UF, para cambiarse hay que partir por pagar la comisión de prepago, hay que volver a pagar costos de tasación, gastos legales, gastos notariales y la inscripción en el Conservador de Bienes Raíces. Con esta ley será la nueva institución la que va a tener que entenderse con la antigua y hacer todos los trámites que el cambio significa y eso se traducirá en costos mucho menores”.

“En un hipotecario de 1.000 UF -aseguró- esta ley va a bajar costo en un 60% y el plazo será más corto, disminuirá los tiempos en un 40%. Esto se suma a algo que decretamos en febrero, a través del ministerio de Justicia, que redujo en 50% lo que cobraba el Conservador en este tipo operaciones”.
Piñera destacó que los grandes beneficiados serán millones de chilenos que tienen “créditos de consumo, hipotecarios o tarjetas de créditos, préstamos automotrices. También beneficia a cientos de miles de pequeñas y medianas empresas”.

“Esta ley -culminó el Presidente- va a mejorar la competencia y a dar mayor transparencia al mercado financiero, y va a terminar con deudores cativos de sus instituciones financieras. En palabras simples, las personas van a tener la sartén por el mango porque van a poder elegir siempre la institución que les ofrezca las mejores condiciones, a través de un procedimiento simple, rápido y económico”.