Ante el anuncio de los proyectos del Gobierno para combatir la violencia escolar, el presidente del Colegio de Profesoras y Profesores, Mario Aguilar, dijo que “en una primera lectura -no conocemos todavía el proyecto en detalle-, nos parece que queda absolutamente pobre. Esto en relación a la gravedad y a la profundidad del problema que se pretende abordar”.
Agregó que “lo que se propone son simplemente medidas, sanciones que apuntan a los efectos, pero no a las causas. Acá no hay una sola mención por parte del Presidente, a lo que a nuestro entender es uno de los principales focos de problema que se debe enfrentar, la salud mental”.
Aguilar recordó “hemos venido diciendo desde hace mucho tiempo -también con el gobierno anterior- que hay que abordar el problema de salud mental que tiene nuestra sociedad. Esto se traduce en serios problemas que se evidencian en los colegios y el caso de Calama lo demuestra dramáticamente. El horror que se vivió tiene la base en un problema serio de salud mental. Es decir, hay una causa”.
“No es solo el efecto lo que debe abordarse”
El dirigente insistió que “no es solo el efecto lo que debe abordarse, un tema que nos parece muy importante y fundamental, es el Currículum. Hoy las escuelas y colegios tienen el foco en el rendimiento, la productividad, pruebas estandarizadas, competir, hacer lo que sea por subir unos pocos puntos. Para ser mejor que la escuela del lado; desatendiendo absolutamente la educación emocional, el aspecto social, el aspecto humano que nunca debe perder la educación”.
Añadió que “hoy día tenemos una educación que no es atractiva para los estudiantes, tediosa, agobiante, que presiona por los rendimientos, pero que se despreocupa absolutamente de las personas. Ese también debe ser otro tema que debe ser abordado y el Presidente Kast no hace absolutamente ninguna mención al respecto. Por eso decimos que estas medidas se quedan pobres, sin perjuicio que hay algunas que puedan ser necesarias, pero también tiene otras muy tramposas”.
“Cuando los profesores reclamamos por distintas materias y a veces paralizamos, ¿también va a tener el mismo tratamiento?”
El presidente del Magisterio sostuvo que “cuando se quiere mezclar cualquier manifestación que pudiera producir una interrupción de clase. Es decir, según ese proyecto de ley, sería lo mismo un acto de violencia, el lanzamiento bombas molotov, etcétera, a una protesta pacífica que hagan los estudiantes de un colegio porque tienen baños insalubres, como ha ocurrido tantas veces. No estoy dando un ejemplo solo teórico.”
“O cuando los profesores reclamamos por distintas materias y a veces paralizamos actividades, ¿también va a tener exactamente el mismo tratamiento que si fuera una manifestación violenta? Esa mezcla nos parece tramposa y atenta contra derechos fundamentales”, dijo.
Aguilar remarcó que “nos parece que es un grave error sancionar de por vida a una persona, por ejemplo, un joven que a los 14 años hubiese cometido una falta o incluso un delito. Va a quedar sancionado de por vida respecto al derecho a la gratuidad, lo que nos parece incluso que podría ser inconstitucional. Por eso decimos que estas medidas se quedan pobres y cortas frente a la profundidad que tiene el tema de la violencia en los colegios”.