Esperas de hasta cuatro horas se han registrado en el Complejo Fronterizo Santa Rosa, el principal punto de control migratorio en la frontera con Chile, ubicado en Tacna, tras el debut del sistema de control biométrico implementado por las autoridades peruanas.
Según consignó el diario La Estrella de Arica, la nueva medida -que exige registro de huellas dactilares y fotografía obligatoria- ha generado largas esperas en plena temporada alta.
La falta de infraestructura adecuada para absorber la demanda transformó el paso fronterizo en un escenario de crisis, con filas que se extendieron hasta los estacionamientos bajo condiciones climáticas extremas, recogió Cooperativa.
“Había personas que se desmayaban porque estaban a todo sol y la fila era larguísima”, relataron representantes del gremio de taxis Arica-Tacna, consignó el diario La Estrella de Arica.
Las personas denunciaron la ausencia de elementos básicos como sombra, bancas para adultos mayores o puntos de venta de agua, lo que obligó a que muchos viajeros desistieran de su trayecto y regresaran a sus ciudades de origen tras horas de infructuosa espera.
El gremio de transportistas también manifestó su molestia por lo que consideran una implementación carente de planificación. Los conductores de los más de 400 vehículos que cubren la ruta binacional advirtieron que el proceso genera un “cuello de botella” que afecta la disponibilidad de transporte en los terminales.
De acuerdo a lo que señalaron al matutino nortino, la lentitud del sistema biométrico los mantiene “varados” en la frontera, por lo que reiteraron su histórica demanda de contar con una pista exclusiva para el transporte público que permita agilizar el movimiento de pasajeros.