La convocatoria impulsada por el Frente Amplio (FA) para realizar un acto de despedida al Presidente Gabriel Boric, el próximo 7 de marzo en la Plaza de la Constitución, generó una inmediata reacción desde la oposición.
La actividad fue cuestionada por parlamentarios desde distintas regiones del país.
Las críticas surgieron tanto en el Biobío como en la Región Metropolitana, donde la iniciativa fue descrita como “delirante” y “una bofetada a las regiones”.
Los detractores sostienen que el evento refleja desconexión frente a problemas como la crisis de seguridad, el complejo escenario económico y los retrasos en la reconstrucción tras los incendios forestales, en la antesala de la asunción del mandatario electo, José Antonio Kast.
“No hay nada que celebrar cuando la reconstrucción quedó a medias”
El diputado del Partido Social Cristiano, Roberto Arroyo, apuntó en Radio Biobío directamente al impacto que -a su juicio- tiene la convocatoria en las familias afectadas por los incendios.
“Es una bofetada para las familias afectadas. Mientras el Frente Amplio organiza una fiesta en la Plaza de la Constitución para aplaudir la gestión del presidente Boric, en nuestra región todavía hay vecinos que viven en condiciones precarias tras los incendios, esperando las soluciones definitivas que nunca llegaron”, cuestionó.
El parlamentario añadió que “no hay nada que celebrar cuando la reconstrucción quedó a medias y el dolor de nuestra gente sigue ahí, ignorado por el centralismo”.
“Convocar a la Plaza de la Constitución es desconexión total”
En la misma línea, el diputado electo del Partido de la Gente por la misma zona, Patricio Briones, centró sus reparos en el carácter capitalino de la actividad. “Convocar a la Plaza de la Constitución es una desconexión total con la ciudadanía porque los chilenos de a pie van a estar trabajando o viendo cómo llegar a fin de mes, no aplaudiendo a un gobierno que nos deja una herencia de estancamiento”, arremetió.
El exbasquetbolista fue más allá al sostener que “se despiden entre ellos porque saben que el país real no tiene nada que celebrar”.
Desde Renovación Nacional, el diputado electo Francisco Orrego interpretó la actividad como una señal de negación frente al panorama nacional.
“Una celebración es simplemente delirante, vivir en una realidad paralela. Mientras los chilenos cuentan cada peso para llegar a fin de mes y rezan para que no los asalten en los paraderos, el Frente Amplio organiza un carrete para despedir al presidente Boric. Es la superioridad moral en su máxima expresión”, ironizó.
El futuro legislador cerró con una enumeración crítica de lo que considera déficits de la actual administración: “¿Qué celebran? ¿Las cifras de desempleo, la crisis habitacional, la destrucción de la educación estatal, las listas de espera en salud, la crisis de seguridad, el ingreso del crimen organizado, el segundo gobierno con peor crecimiento en los últimos 35 años, la falta de reconstrucción tras los mega incendios, el caso convenios, el caso Monsalve? ¿Eso celebran? Simplemente delirante”, remató.