El presidente Donald Trump reaccionó con dureza luego de que la Corte Suprema de Estados Unidos resolviera que excedió su autoridad al imponer aranceles que impactaron el comercio global. Durante una conferencia en la Casa Blanca, afirmó estar “absolutamente avergonzado” de los jueces que adoptaron la decisión.
El mandatario abordó la votación del máximo tribunal, que se resolvió por seis votos contra tres. Indicó que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) “no autoriza al presidente a imponer aranceles”. Además, acusó que la Corte estaría influida por “intereses extranjeros”.
Trump anunció un nuevo arancel general del 10% para todas las importaciones, tras el revés judicial. Sostuvo que dispone de “alternativas muy poderosas” para aplicar gravámenes y que tomará “una dirección diferente”, pese a lo dictaminado por el tribunal.
El impacto del fallo del máximo tribunal
La resolución de la Corte Suprema golpea directamente la estrategia económica del mandatario. Se trata de su mayor derrota legal desde su retorno a la Casa Blanca y limita una herramienta central de su política comercial.
La sentencia bloquea el uso de aranceles “recíprocos”, aunque no afecta los gravámenes aplicados a sectores específicos como el automotriz, el acero o el aluminio.
Trump ya había utilizado aranceles como mecanismo de presión durante su primer mandato (2017-2021). Tras regresar al poder en enero de 2025, anunció que emplearía la IEEPA para imponer nuevos impuestos comerciales a casi todos los socios de Estados Unidos.
El presidente también impulsó tarifas especiales contra México, Canadá y China. Estas medidas respondían a temas como el tráfico de drogas ilícitas y la inmigración.
El fallo judicial incluye una argumentación clara. “Si el Congreso hubiera tenido la intención de otorgar el poder distinto y extraordinario de imponer aranceles” mediante la IEEPA, “lo habría hecho de forma expresa, como lo ha hecho de manera sistemática en otros estatutos arancelarios”.
La decisión del máximo tribunal ratifica fallos previos de instancias inferiores, que ya habían determinado que los aranceles aplicados bajo la IEEPA eran ilegales.
Un tribunal comercial de primera instancia determinó en mayo que Trump se extralimitó, y bloqueó la entrada en vigor de la mayoría de los gravámenes. Sin embargo, esa medida quedó en suspenso tras la apelación del gobierno.