“Natalia me dijo que hablara con ella. Tuvimos varias conversaciones por teléfono sobre qué había que hacer. Ella me decía que le pagáramos lo que nos pedía. Nunca quise, porque me asesoré con varios abogados, quienes me dijeron que una persona que te extorsiona una vez, te extorsiona para siempre“, sostuvo.
Recordó que una vez que estalló el caso, su posición fue que ambos socios debían abordar este tema alineados “porque no había nada que esconder, no había un delito. Y yo defendí eso hasta el final. Mi declaración no cambió nunca”. En cambio, recalcó que Compagnon “estaba totalmente pauteada, no tenía capacidad de decisión. Esta mujer socia que yo vi, agresiva, decidida, se transformó, no existía. Era parte de un joystick (…) Ella se entregó muy fácil a todo el sistema. Defendimos y peleamos que esto no tenía nada que ver con la política, y terminaron participando tipos políticos”. “Me traicionó, fue desleal conmigo, me quiso inculpar“, dijo, pese a que habían acordado defenderse juntos en la causa.