Home Entrevistas "claudio elórtegui: “estamos viendo campañas que en rig...

Claudio Elórtegui: “Estamos viendo campañas que en rigor lo que entregan a quienes votan es un fuerte shock emocional”

A partir del actual proceso constitucional que culminará con el plebiscito del 17 de diciembre, el investigador en comunicación política y miembro de la Asociación Latinoamericana de Investigadores en Campañas Electorales dialoga con La Nación sobre las características que hoy por hoy tienen los mensajes que buscan convencer a las y los electores para que acudan a las urnas. “Observo con mucha preocupación”, enfatiza.

Comparte esta noticia

COMUNICACIÓN EN DIÁLOGO

Hubo un día en que Claudio Elórtegui Gómez tuvo los focos encima. Como representante de UCV Televisión en los debates presidenciales de Anatel, en 2010, quien era conductor de su noticiero central llamó la atención tras fustigar con dureza argumentativa a los candidatos presidenciales de entonces. Ahora, como director de la Escuela de Periodismo de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) e investigador en Comunicación Política, es un estudioso de las campañas electorales.

En diálogo con La Nación, el también PhD de la U. Autónoma de Barcelona aborda críticamente el panorama de las campañas a propósito del próximo plebiscito constitucional del 17 de diciembre próximo, donde los electores deberán votar por el “A favor” o el “En contra” de la propuesta de nueva Constitución.

¿Qué es lo que distingue a las actuales campañas electorales de las de otras épocas en términos de sus mensajes?

Se distinguen por cuál es la alternativa que mejor da con un tono emocional. Esos aspectos circundan fuertemente las decisiones políticas y si bien probablemente siempre fue un poco así, ahora lo estamos viendo in situ, en el segundo a segundo, hoy tenemos esa trazabilidad. Tenemos el componente emocional visualizado en millones de cápsulas que están llegando incluso a nuestros dispositivos más íntimos, en los que WhatsApp tiene una capacidad muy fuerte de transmitir emociones.

¿Dónde ponen mayormente el acento?

-Hay una fuerte apelación al miedo, la ira, el descontento. Y estas emociones dialogan con las contingencias, con las agendas que van apareciendo. Dicho esto, observo estas franjas electorales (del “A favor” y del “En contra” con mucha preocupación.

¿En qué sentido?

-En el sentido de que son campañas que en rigor lo que entregan a quienes votan es un fuerte shock emocional. Son campañas muy discretas en sus ideas fuerzas, en sus propuestas narrativas, y sobre todo en aportar claridad y datos de peso para un elector que necesita información orientadora, argumentos. Eso, en un primer momento, quizás puede funcionar, pero genera fuertes expectativas que después impactan negativamente en todo el sistema democrático.

Usar las emociones no es inocuo.

-Me da la sensación de que cuando vas moviendo a las sociedades por emociones bien contrapuestas, las vas agotando, las vas haciendo más vulnerables y por tanto más manipulables a la llegada de nuevos liderazgos outsiders y disruptivos para la democracia.

Me resuena el plebiscito de 1988, el del Sí y el No, y esa idea de que “la alegría ya viene”; una emoción antagónica a las que se pueden ver ahora. ¿Cómo transitamos desde la explotación electoral de lo positivo al uso de emociones negativas?

-También me he hecho esa pregunta y aún no tenemos una respuesta definitiva, pues no hemos integrado con fuerza en la investigación de campañas electorales un necesario diálogo interdisciplinar con las ciencias del comportamiento. Ahora, en lo práctico, probablemente esto ocurre a partir de la evaluación que las propias campañas van haciendo sobre las reacciones a los estímulos que les van transmitiendo a los electores. También, los nuevos lenguajes digitales se vinculan mucho con ciertas emociones. De hecho, al monitorizar las redes sociales esto se puede ver en los niveles de respuestas e interacciones, en los emoticones y hashtags que se usan.

CONTRA EL OTRO

¿Cómo se construye una campaña electoral como la del actual plebiscito cuando no hay un candidato, un rostro?

-Se construye un rostro adversarial, el cual busca impulsar que yo vote por ti porque yo no voy a votar por ese rostro. Hay una explotación de roles negativos, de contrastes, que se aplican en ese otro rostro que yo construyo dado que no puedo mostrar el mío y, además, para asignarle responsabilidades, para que el castigo ciudadano penetre en ese rostro. Esa motivación o estrategia, en efecto, es la misma que moviliza desinformativamente muchos mensajes.

¿Y en todo esto cómo se utiliza el elemento identitario o de identificación con una manera específica de posicionarse en el mundo?

-Los elementos identitarios han tendido a mimetizarse o a tener un repliegue táctico a partir de los resultados del anterior plebiscito constitucional en Chile. Ese repliegue, que ha puesto en una disyuntiva al mundo de la izquierda, se ha dado en muchos otros lugares a partir del éxito de la ultraderecha con una comunicación populista polarizante y enfrentada culturalmente con todo lo que es diferente a la sociedad tradicional.

¿Cómo se cruza todo esto con lo que acaba de pasar en Argentina con Milei/Massa?

Precisamente, la campaña en Argentina es una síntesis de este escenario global de explotación de una comunicación populista dirigida, con ira, hacia todo lo que tenga relación con la estructura burocrática que dirige la política de un país, separada del resto de la población. Lo que allá llamaron la casta.

Ciertos conceptos se repiten en lo que mencionas: polarización, populismo, digitalización de campañas, deslegitimación de la democracia.

-Es que estamos en una verdadera revolución. Hay un aceleramiento de los fenómenos políticos a partir de un ecosistema de medios que ha sido fuertemente embestido por las lógicas de las plataformas digitales en sus diversos ámbitos, algo que se consolidó con la pandemia, sus cuarentenas, y la imposibilidad de hacer campañas fuera de ellas. Y en esa combinatoria, la espectacularización de la política ahora se hace en función de las reacciones e interacciones que emanan, nutren, salen y permanecen en las redes sociales.

PASIÓN ELECTORAL

¿Cómo llegaste a especializarte en campañas electorales?

-La observación de las campañas electorales es un interés y una pasión que viene de muchos años, de cuando terminaba mi pregrado y de cuando cursé mi doctorado. Y ese camino se formalizó aún más cuando, por el 2016, creamos en la universidad el DEEP, un centro exploratorio de investigación de Demoscopía del Espacio Electrónico Público con un equipo interdisciplinar de informáticos, lingüistas, periodistas y comunicadores.

¿En qué están ahora?

-Hoy, en medio de este ecosistema mediático transformador y de esta democracia algorítmica, estamos reevaluando nuestros objetos de estudio dadas las complicaciones recientes que las plataformas de redes sociales están poniendo para acceder a sus datos (como X, exTwitter).

Antes, fuiste rostro de UCV Televisión e incluso representaste al canal en debates presidenciales como un duro interpelador. Todavía dan vueltas por YouTube videos de esas participaciones.

-En ese momento estábamos en un proyecto de periodismo regional y con mucha autonomía, y me sentí con mucho apoyo editorial para ir y construir un rol más de fiscalizador periodístico, que no había estado tan presente en los debates nacionales. La verdad, me gustó que los candidatos de entonces (2010) se vieran un poco cuestionados en ciertas cuestiones que formaban parte de la evidencia de sus actos. Y, sí, todavía hay gente que se acuerda de eso.

COMUNICACIÓN EN DIÁLOGO es un espacio gestionado por Arturo Figueroa-Bustos, académico investigador de la Escuela de Periodismo de la Universidad Andrés Bello, Campus Creativo.

Comparte esta noticia
60,813FansLike
8,370SeguidoresSeguir
346,900SeguidoresSeguir

Lo Más Leído